Cuando se trata de banalizar, los primeros
Curioso el hecho de que entre los candidatos al Premio Príncipes de Asturias de las Artes se incluyera a un cocinero, bueno según unos, mera marca según otros, como Ferrán Adriá, pero lo que parece evidente es que a pesar de que a muchos cocineros los podamos calificar como artistas, poco tiene que ver la cocina con la pintura, la música, la literatura o la arquitectura. Al final, afortunadamente, fue un músico: Bob Dylan.
El riesgo de una nueva forma de protesta
Y siguiendo con el tranvía, unos cuantos vecinos de la capital han expresado su preocupación por la posibilidad de que la protesta protagonizada la semana pasada por un numeroso grupo de vecinos de Ofra, que interrumpieron el paso de los trenes en protesta por un supuesto caso de agresión policial a un joven, se repita y a partir de ahora, cada vez que haya manifestación, las víctimas sean los usuarios del metro ligero.
Antes de subir hay que dejar bajar
Comenta un entusiasta del tranvía la importancia de pulir un pequeño pero molesto defecto en este nuevo medio de transporte metropolitano. Se trata, no obstante, de algo en lo que muy poco pueden influir los responsables de la empresa Metropolitano: la manía de buena parte de los viajeros de entrar en los vagones antes de que salgan quienes lo hacen en esa parada, lo que en no pocas ocasiones provoca un verdadero caos.
De la nada a la abundancia
Recordarán los habituales que el martes publicamos en este rincón las quejas de un grupo de vecinos de la calle Doctor Guigou, en Santa Cruz, sobre la suciedad de dicha vía. Por ella, según los residentes, los servicios municipales de limpieza no se presentan con demasiada frecuencia. Pero cuál sería su sorpresa ayer, comentaba estupefacto uno de los vecinos, cuando comprobaron que limpiaban la calle nada menos que ¡seis! operarios.
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