TACHI IZQUIERDO, Tenerife
Desde muy temprana hora empezaron a acudir al Campus de Guajara los más de 3.000 alumnos que se habían matriculado en las Pruebas de Acceso a la Universidad (PAU), aunque unos treinta no cumplieron con la cita. Los pasillos eran un hervidero, pues la falta de costumbre al ambiente universitario y a las instalaciones generaban un ir y venir por encontrar el lugar concreto donde realizar los exámenes.
El presidente del tribunal, Juan Felipe Pérez Francés, señaló que la jornada se había producido dentro de la más absoluta tranquilidad, aunque mostró su inquietud porque una vez iniciados los exámenes "aún no ha acudido la ambulancia de Cruz Roja, que se encarga de trasladar y asistir a los chicos con alguna discapacidad". No obstante, a estos alumnos se les facilitaría el acceso una vez que fueran llegando.
Comentó que las cifras de participación son similares a las del año pasado, aunque precisó que "hay una ligera subida en el Bachillerato cientifico-técnico y una ligera bajada en Ciencias de la Salud, a pesar de su alta demanda". Reconoció que se produjo una diversificación de opciones, "para poderse pasar de uno a otro en caso de que los resultados no fueran los esperados".
El presidente del tribunal corrector enfatizó que el objetivo de las pruebas "no es suspender a los alumnos" pues, tal y como están organizadas, "su objetivo es el de reordenarlos con el fin de que las diferencias que puedan venir de los diversos institutos se atenúen haciendo que todos pasen por una única prueba en las mismas condiciones y criterios de evaluación".
Pérez Francés dijo que se han generado pocos problemas con los que han pretendido utilizar apoyos adicionales para aprobar, "pues los teléfonos móviles o MP3 hay que dejarlos antes de entrar", y dijo que "los casos de retirada de la prueba por copiarse son mínimos", aunque comentó que "predominan los medios tecnológicos a la tradicional chuleta".
Los resultados de estas pruebas se darán a conocer el próximo día 22 a los vocales de centro y que se espera que entre el 25, 26 y 27 de junio se genere un gran volumen de reclamaciones, con la intención de mejorar los resultados. El primer día del proceso, los estudiantes podrán desarrollar este procedimiento en el Edificio Central de la ULL, donde se celebrará una jornadas postPAU, "donde podrán reclamar e informarse de las carreras".
Por su parte, el nuevo rector de la ULL, Eduardo Doménech, que ayer realizó una visita a las dependencias donde se celebraban las pruebas y saludó a los miembros del tribunal, señaló que "este es un día muy importante, porque los alumnos que quieren realizar sus estudios universitarios se ponen en contacto con nosotros. Es un acto trascendental, porque debemos garantizar la igualdad de oportunidades a todos aquellos que quieren cursar las diversas titulaciones, donde es muy importante para los números clausus la puntuación que se obtenga".
El rector manifestó que "no se trata de aprobar o suspender, sino de ordenarlos para que los que consigan mejor puntuación tengan mejores opciones".
Doménech animó al alumnado a que siga sus estudios universitarios en el centro tinerfeño, pues indicó que la ULL, "en la mayor parte de las titulaciones, estamos a muy buen nivel y somos competitivos", y anunció que se trabajará para mejorar las carencias.
En cuanto al nerviosismo que siempre se genera, dijo que "no se trata de suspender", sino de contrastar los resultados obtenidos, "pues este examen sólo valora y hay que afrontarlo con tranquilidad, ya que la mayor parte de los que se presentan lo aprueban".
A pesar de las dificultades con las carreras con plazas limitadas, animó a pensar "en que hay titulaciones muy diversas dentro de cada campo".
A lo suyo
Mientras los aspirantes se agolpaban en torno a las puertas de las aulas esperando oír su nombre para entrar, Jonay se mantenía al margen y con aspecto tranquilo. Este aspirante a cursar Económicas reconoció que venía "más o menos preparado, aunque tampoco he tenido demasiado tiempo". Afirmó que "sí en el curso lo has llevado bien, no hace falta machacarte mucho. Creo que se puede estar nervioso por la posibilidad de entrar o no en la universidad, pero el nerviosismo es más tabú que otra cosa".
Antes de hablar con Ernesto, Mónica estaba dispuesta a contar su experiencia, pero la tensión pudo con ella y decidió dejar las declaraciones para otro momento. Ernesto Bayoll, que ha cursado sus estudios en el Hispano-Inglés, reconoció que acudía a la PAU "bien preparado" y que tenía ganas de hacerla para "quitármela de encima". Pese a que su intención era estudiar más, "con las globales me he dedicado a repasar, excepto Historia". Dijo que no entiende el nerviosismo, "pues la PAU es más fácil que el Bachillerato", y añadió que, "desde luego, yo no lo estoy, porque voy a estudiar Ingeniería de Caminos".
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