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La psicóloga Susana Caloca González considera que en la actualidad están apareciendo más casos del Síndrome de Diógenes debido a que la población está envejeciendo.
14/jun/07 02:10
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CRISTINA ÁLVAREZ, Tenerife

El síndrome de Diógenes parece una actitud nueva, pero desde 1960 se comenzaron a realizar estudios sobre él y en 1975 se le puso nombre. Al síndrome que se caracteriza por acumular objetos variopintos que van desde papeles, cartones, electrodomésticos, ropa y hasta animales domésticos en una vivienda se le denominó "Diógenes" en honor al citado filósofo de la época de Aristóteles y que basaba su forma de vida por llevar una vida austera.

Susana Caloca González, psicóloga, afirma que "ahora surgen más casos porque la población está envejeciendo". Los síntomas suelen aparecer en personas que viven solas y les cuesta mantener relaciones con otras personas, son mayores de 65 años con algún tipo de patología como puede ser la demencia senil y se dedican a coleccionar cosas sin importarles qué. En general suele ser basura, pero se debe a que no les cuesta nada y es fácil hacerse con ella.

Lo que recogen no lo suelen vender, sino que, simplemente, lo acumulan, "porque les falta la conciencia del valor de lo que acumulan", dice la psicóloga. Tienen una forma de vivir solitarias y aunque dispongan de dinero, puede llegar el caso de que lo tienen en casa acumulado, pero no le dan el valor.

Actualmente aparecen más casos por la forma de vida, ya que afecta a personas mayores de 65 años que tienen el perfil de un ser humano huraño, se dedican a coleccionar y se dan ocasiones en que les cortan el agua y la luz, aunque ellos tienen para pagar las facturas. Llegan a vivir en condiciones insalubres, sufren deshidratación y desnutrición.

El síndrome de Diógenes, que puede afectar tanto a ricos como a pobres, es una patología, un trastorno de conducta que surge por la falta de conciencia. Hay estudios que apuntan a que las causas que motivan este tipo de conductas puede ser la pérdida de un ser querido o una causa estresante. Normalmente son personas que viven solas y que, si tienen familiares, no les suele abrir la puerta de sus viviendas para que entren y les cuiden y se aíslan.

Gatos y más gatos

Hay más antecedentes en las mujeres en meter en la vivienda donde viven mucho gatos. Este tipo de conducta se ve como menos dañina aclara la psicóloga.

Ese afán por acumular y acumular les lleva a vivir en condiciones infrahumanas y se olvidan de su propia higiene.

Para la experta está claro que es una "patología psiquiátrica de base", en la mayoría de los casos. Las patologías de base pueden ser una esquizofrenia, paranoia o trastornos psicóticos. Es muy difícil tratar a estos pacientes y casi todos han pasado por unidades de salud mental o han estado ingresados.

Las personas que sufren el síndrome de Diógenes reinciden. El problema está en que se trata la patología base, pero cuando salen suelen recaer, pero además existe el problema social. Si existe una familia que les pueda cuidar ellos la rechazan y no admiten el contacto con ella. Cada vez hay más casos porque cada vez hay más mayores. La psicóloga ha trabajado en geriatría y ha visto un par de casos de síndrome de Diógenes. La experta afirma que lo que se suele tratar es la demencia senil que surge por un deterioro cognitivo donde se va perdiendo la capacidad de razonar y no recuerdas que tienes que limpiar, cuidarte y es en estos casos donde se suele incapacitar a la persona.

El problema surge cuando no se puede incapacitar a la persona con este síndrome, ya que si ellos no quieren no se les puede obligar a que se ingresen. Este tipo de patología no se supera y si se trata de una mujer tiene el bolso lleno de papeles. Antiguamente no se solían dar este tipo de casos, ya que las familias cuidaban a sus mayores y no se dejaban solos, sino que se les vigilaba, cuidaba, aseaba. Hoy en día, los mayores están solos y no están vigilados. La sociedad puede crear instituciones para estas personas y evitar que recaigan. La recomendación para las familias es que "los vigilen, que se preocupen porque coman y se aseen", dice la experta.

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