Criterios
Adquirir en formato PDF o consultar portada gratis
Adquirir en formato PDF o consultar portada gratis
LO ÚLTIMO:

COMENTARIO INTERNACIONAL ENRIQUE VÁZQUEZ

La duda del general Musharraf

10/jul/07 07:34
Compartir
Edición impresa .

SI EL USO de la fuerza contra los islamistas radicales sitiados en la mezquita roja de Islamabad tiene el ochenta por ciento de opiniones favorables ¿por qué el presidente Musharraf vacila y se lo piensa cien veces antes de ordenar el asalto final?

La pregunta remite al marco general en que el grave episodio debe ser insertado si se quiere entender lo que sucede: está fuera de duda que el núcleo fuerte que ha tomado el control en el recinto retiene contra su voluntad a cientos de piadosos musulmanes que allí y en la madraza adjunta se educan y que algunos de los secuestradores tienen lazos con al-Qaeda y están en la lista de terroristas buscados. Así y todo, el general se lo piensa.

Es casi seguro también que el jefe nominal de los rebeldes, Abdul Rachid Ghazi, ha sido sobrepasado por los terroristas y obligado de hecho a impedir un desenlace negociado por la razón de que el gobierno no puede aceptar una solución que permita a los invasores salir física y políticamente indemnes. Pero su muerte en el contexto de una matanza solo complicaría las cosas y el general sigue pensándoselo.

La razón de fondo es que lo que sucede en Islamabad es juzgado de modo muy distinto no solo según a quien se pregunte sino, sobre todo, dónde se pregunte. Así, mientras la opinión capitalina da al presidente el gran apoyo mencionado, según sondeos de prensa, en la Provincia del Noroeste y su federación tribal la cifra sería exactamente la contraria y el sábado ya hubo una manifestación de veinte mil personas criticando acerbamente al general, su régimen y sus criterios.

Pakistán es uno y muchos al tiempo y entre el activo Sind industrial y agrario y el Noroeste o el Baluchistán específico y efervescente, las diferencias son tales que, en realidad, si se añade esa especie de distrito federal que es Islamabad (una ciudad planificada y construida hace relativamente poco para ser la capital) el Estado es un mosaico cuyo mantenimiento es milagroso. Pero la moderna capital no acepta una talibanización impuesta de hecho por activistas armados.

La complejidad de la situación explica que esté tácitamente aceptado que, de vez en cuando, las fuerzas armadas se hagan cargo de las cosas, un poco como ocurre en África con Nigeria. Los uniformados son percibidos como la única cosa estable, disciplinada y solvente en el conglomerado. Y por eso Musharraf dio su golpe blando en 1999 con gran aquiescencia popular y por eso sigue vetando un asalto en toda regla a la mezquita: porque sabe de sobra que un río de sangre no arreglará nada.

 

 Última hora:

 Últimas galerías:

PUBLICIDAD

Cargando...

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Portada > Criterios

© Editorial Leoncio Rodríguez, S.A. |Aviso legal | Mapa del sitio | Publicación digital controlada por OJD

eldia.es Dirección web de la noticia: