EFE, Madrid
Los nuevos ministros del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero prometieron ayer sus cargos ante el Rey y, en sus tomas de posesión, elogiaron a sus predecesores y ofrecieron diálogo a sus respectivos interlocutores para sacar adelante los retos pendientes de sus departamentos.
El Boletín Oficial del Estado publicó ayer los nombramientos de Elena Salgado como ministra de Administraciones Públicas, de César Antonio Molina como titular de Cultura, de Bernat Soria como ministro de Sanidad, y de Carme Chacón como máxima responsable de Vivienda.
Los reales decretos fueron leídos en el acto celebrado a primera hora de la mañana en el Palacio de la Zarzuela, en el que los nuevos ministros prometieron sus cargos ante sendos ejemplares de la Constitución y la Biblia, en presencia del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero.
Una vez prometidos sus cargos, se sucedieron las cuatro tomas de posesión de los nuevos ministros en las sedes de sus respectivos ministerios, en las que estuvo presente la vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega.
La primera en hacerlo fue la nueva titular de Vivienda, Carme Chacón, que prometió trabajar para que el precio de la vivienda "no trunque un sólo proyecto personal de vida" y con la intención de colaborar con todos los interlocutores de quienes depende este reto.
Chacón tuvo palabras de reconocimiento para la ministra saliente, María Antonia Trujillo, quien traspasó el cargo con un discurso emocionado que sonó a despedida política, ya que expresó su gratitud a las personas que confiaron en ella para asumir tareas de Gobierno.
Apenas una hora después, el nuevo ministro de Sanidad, Bernat Soria, tomaba posesión en un acto en el que se comprometió a promover las políticas de investigación y desarrollo para generar "más bienestar, más salud, más riqueza y más puestos de trabajo".
En su primer discurso como ministro, Bernat Soria recurrió al poeta griego Constantine Kavafis para explicar que su destino "no es el Ministerio de Sanidad", sino que éste es el "viaje" para llegar a Ítaca, un reino "modesto, pero muy importante porque significa salud, calidad de vida y bienestar".
La ministra saliente, Elena Salgado dijo que ha tratado de hacerlo "lo mejor posible" al frente del Ministerio y destacó que su labor ha contribuido a poner en valor las políticas de prevención.
Elena Salgado acudió posteriormente a la toma de posesión del nuevo ministro de Cultura, César Antonio Molina, quien anunció su intención de trabajar para convertir la cultura española en "el motor de todas aquellas personas que hablan y se expresan" en español en todo el mundo. Ante su antecesora, Carmen Calvo, el hasta ahora director del Instituto Cervantes insistió en que trabajará "denodadamente, con imaginación y entusiasmo, y escuchando a todo el mundo".
Molina destacó la labor de Carmen Calvo quien, en su discurso de despedida, agradeció al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, que le hubiera dado "la oportunidad y la aventura humana y política de ser ministra de todos los españoles".
Ya en su toma de posesión como nueva ministra de Administraciones Públicas, Elena Salgado aseguró que en esta etapa culminará los procesos de reformas estatutarias ya iniciados, mientras que el ministro saliente, Jordi Sevilla, la emplazó a atreverse con aquello "que no tuvimos valor de abordar".
Salgado reconoció que tenía ante sí una tarea compleja y no exenta de dificultades a la que se entregará con "trabajo y colaboración, en un marco de diálogo comprometido y sincero".
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