HAN PASADO dos semanas desde que se constituyó la nueva corporación municipal de Los Realejos, y por supuesto el nuevo grupo de gobierno, y ya se oyen algunas voces de los simpatizantes de CC en este municipio que dicen que ahora el ayuntamiento funciona mejor que antes. Son opiniones de quienes no querían que el PP formara de nuevo grupo de gobierno con CC, y apostaban por un pacto entre CC-PSC, pero me parece demasiado prematuro este "juicio de pareceres", aun cuando ni siquiera se ha terminado de beber el champán del pacto.
Y como en la calle todo se dice con o sin razón, al alcalde electo le molestaban los seis concejales populares y había, de alguna manera, que quitárselos de encima, desoyendo a algunos altos dirigentes insulares, quienes se dejaron ver con don Oswaldo Amaro para tratar de convencerle y volver a reeditar el pacto CC-PP, que no se fraguó porque el alcalde se oponía a trabajar con el Partido Popular y que éste le pasara por encima. Ése era el temor y, para evitar riesgos, prefirió llegar a un acuerdo con Vicente Quintero, cabeza de lista del PSC. Sin embargo ya hemos visto las opiniones de Isaac Valencia, a quien le parece que no debe ni es bueno para el Valle, que los tres ayuntamientos tengan posturas de gobierno un tanto extrañas, pero, a mi parecer, creo que el alcalde realejero tenía que ajustarse a la disciplina de su partido, y no lo hizo; pactó con el PSC a su antojo, y se convirtió en el punto de mira de otros posibles pactos, como bien se ha recogido en los medios de comunicación que se podían ver perjudicados.
Ahora Vicente Quintero tendrá que demostrar su valía, de la que no dudamos, sabiendo que conoce perfectamente la política, dado que han sido muchos los años dedicados a ella, como concejal de Cultura, Juventud, Deportes, Fiestas, Turismo... Un hombre que conoce perfectamente por dónde entran los ratones al ayuntamiento y dónde se esconden, y posiblemente pueda darle clase en política al alcalde, que, de paso, muy buena falta le hace.
Pero vamos a esperar a los primeros cien días de mandato, puesto que ahora todo lo que digamos son simples comentarios que se leen hoy y se olvidan mañana. Dejemos que esta gente que forma el nuevo grupo de gobierno y que acaba de estrenar zapatos nuevos nos dé a demostrar su capacidad. Hombres buenos y mujeres tiene Vicente Quintero que pueden realizar una gran labor, pero no echemos campanas al vuelo antes de tiempo porque "no todo el monte es orégano", ni "los árboles deben impedir ver el bosque".
En cuanto a unas afirmaciones de Quintero del domingo día 24 de junio en este mismo periódico, en las que decía que no habrá por su parte una moción de censura en ningún momento, me gustaría que esa afirmación fuera recogida y firmada ante notario para podérmela creer, porque en política todo es posible, y en cualquier momento "la fiera o el toro puede saltar a la arena". Aunque algunos tratarán de esconderse en los burladeros para que el animal no se los lleve por delante.
También puede ser muy discutido el tema que lleva CC en su programa referente a la carretera de Los Barros, cuestión en la que el PSC en Los Realejos no está de acuerdo, según ha manifestado Vicente Quintero en su campaña electoral. En fin, estas y otras cosas o asuntos en los que existen diferencias bastante claras, pueden dar motivo a comentarios nada gratos, si no hay consenso entre CC-PP, a la hora de ponerlos sobre la mesa y que deben ser muy discutidos por el seguimiento del pacto. De todas maneras, y como realejeros que somos, deseamos que el entendimiento sea la principal base si queremos que este nuevo grupo de gobierno CC-PSC funcione. Ahora al Partido Popular, y por miedo a que este grupo haya ganado adictos, que ya tiene muchos, y siga subiendo, no han querido pactar con ellos. El electo alcalde, después de haber gobernado con el PP cuatro años formando un grupo de gobierno sólido, fuerte y responsable, y llevando con acierto, honradez y eficacia las áreas de Urbanismo y Hacienda Sebastián Ledesma y Manuel Domínguez, no fue capaz de llegar a un acuerdo más razonable, y, fuera de dudas, prefirió "romper la baraja". Una inadmisible jugada, hecha con mala fe, que no ha sentado nada bien a miles de realejeros, ni siquiera a muchos simpatizantes de CC en Los Realejos, pero la política es así. Otros dicen que había que "congelar" al Partido Popular para que no siguiera creciendo. Ahora vemos, a nivel regional, cómo CC-PP serán quienes gobiernen Canarias en los próximos cuatro años gracias al pacto ya conocido. Lo mismo ocurre en el Cabildo de Tenerife y en tantos otros ayuntamientos, pero esto a don Oswaldo le tiene sin cuidado, y no me extrañaría que los "grifos" se los cierren desde las altas esferas, o no le presten mucha atención por indisciplina. Por eso vuelvo a decir que nada es imposible en política. Y si por casualidad alguna "zancadilla" hubiera, el pueblo y sus habitantes serán siempre los perjudicados.
¡En fin, hay tantos enigmas sin resolver y donde la oscuridad política prevalece, que para qué seguir!
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