EL DÍA, S/C de Tenerife
El Hospital Universitario Nuestra Señora de Candelaria (HUNSC) está aplicando a sus pacientes el tratamiento percutáneo con radiofrecuencia de lesiones tumorales de hígado, de riñón y, ahora, por primera vez en Canarias, de pulmón.
Según informó el centro hospitalario en una nota de prensa se trata de una técnica mucho menos invasiva que la cirugía abierta, que permite que el paciente regrese a su casa al día siguiente de ser intervenido y que está indicado realizar en casos en los que la cirugía convencional no es recomendable.
La Candelaria, que ya ha realizado esta técnica con 20 intervenciones de hígado y 4 de riñón, se convierte ahora en el primer centro hospitalario del Archipiélago en practicar esta técnica, después de que la Unidad de Radiología Intervencionista, en colaboración con la de Cirugía Torácica, hayan realizado con éxito dos casos.
De esta forma, se indica en el mismo comunicado, aquellos pacientes con múltiples tumores o tumores en ambos pulmones que no suelen ser susceptibles de una intervención quirúrgica abierta pueden ser tratados con radiofrecuencia. Otra de las ventajas que ofrece esta técnica para el tratamiento de los tumores pulmonares es que preserva mejor la función pulmonar que la cirugía.
Asimismo, cuando persiste el tumor después de la radiofrecuencia, puede estar recomendada también la radioterapia, pues no son excluyentes. Tanto es así que, si ambas se combinan, se pueden conseguir resultados mejores pues permiten llegar a una mayor masa tumoral que si únicamente se aplicara la radioterapia. Por ello, aunque el tratamiento de elección sigue siendo la cirugía, hay casos concretos en los que esta última no es recomendable en los que, sin embargo, la radiofrecuencia ofrece una alternativa con importantes ventajas.
A su vez, aclara el centro hospitalario, la radiofrecuencia hace posible que, si el tumor recurre en la misma región, pueda volver a tratarse, repitiéndose varias veces si fuera necesario.
Esta técnica está indicada en pacientes no susceptibles del tratamiento quirúrgico, bien por tener una pobre reserva pulmonar o bien por una afectación múltiple. Está indicada también en personas que hayan finalizado el tratamiento con quimioterapia, en aquellos que tengan un tumor recurrente tras la cirugía, para tratar el dolor en caso de invasión de la pared torácica o para reducir la masa tumoral previa a la administración de radioterapia o quimioterapia.
Para llevar a cabo la radiofrecuencia, el primer paso consiste en la localización de la lesión a través del escáner. A continuación, se busca el punto de entrada más favorable, se introduce la aguja-electrodo y se aplica la radiofrecuencia.
El tiempo que transcurre hasta que se destruye el tumor varía en función de su localización y tamaño. Una vez que ha sido tratado, se retira la aguja-electrodo y se realiza un control radiológico por la tarde.
En lo que a la sedación se refiere, puede administrarse anestesia general o bien, en el caso de los tumores pequeños y no demasiado periféricos, la sedación consciente.
© Editorial Leoncio Rodríguez, S.A. |Aviso legal | Mapa del sitio | Publicación digital controlada por OJD