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EDUCACIÓN, FAMILIA Y SENSATEZ FRANCISCO M. GONZÁLEZ *

El Día de los Abuelos

27/jul/07 07:36
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AYER 26 DE JULIO, festividad de San Joaquín y Santa Ana, tradicionalmente se celebra o se celebraba el Día de los Abuelos. Sin embargo, ni en los diversos medios de comunicación, ni en la mayoría de los grandes almacenes o superficies -que son quienes, con más antelación, nos recuerdan estas fechas- no han puesto el énfasis en este día como por el Día del Padre, de la Madre o de San Valentín?

Caben algunas posibilidades: como todo el mundo hipotéticamente está de vacaciones -al menos quienes se lo permite la hipoteca, la declaración de la renta, o pago de otro tipo de impuestos, que siempre puede haber-, ¿quién se acuerda de los abuelitos en estas fechas? Como ahora en los colegios, a los que siempre les gusta celebrar todo, dedican una día a los abuelos por lo que no hay clase -los abuelos gozosos y los/las "profes" más-, pues ya se puede dar por celebrado el Día de los Abuelos; claro que unos centros lo celebran en junio, después del Día de Canarias, cuando no queda nada que celebrar, y en otros, que da la sensación de macabro, lo celebran en el mes de noviembre. O tal vez, como los nietos y nietas van siendo un bien escaso, esta fecha, poco a poco, vaya quedando en el olvido.

Sin embargo, es muy considerable lo que hacen o pueden hacer los abuelos por sus nietos. Incluso a veces, con la prudencia y experiencia de los años vividos, por el matrimonio de los padres de sus nietos -tanto en un aspecto como en otro conozco abuelos ejemplares-. Por ejemplo: quedarse con los nietos cuando son pequeños, si al padre y la madre no les queda otro remedio que salir a trabajar los dos fuera de casa, lo mismo que si tienen que hacer algún viaje, o cualquier otro compromiso de tipo social, y algún abuelo/abuela dispone de tiempo para ello, o si se está jubilado o prejubilado o porque alguno de los dos se queda en casa, si su salud se lo permite. En este caso los padres tienen que ser muy sensatos, porque los abuelos generalmente suelen hacer más de lo que pueden; como escribía en otra columna, los abuelos son "abuelos y no canguros", hay que evitar a toda costa que, cuando los nietos se vayan, los abuelos digan "por fin se han ido, ¡bendito sea Dios!".

Siempre digo que existen otros casos, tan dolorosos para los abuelos como una enfermedad grave, fallecimiento o disfunción matrimonial seria de alguno de los hijos o hijas, en los que no queda otro remedio que hacerse cargo de los nietos. Esto es otro tema.

Cuando los nietos son adolescentes y, como decía hace años una alumna mía, los "padres se ponen muy pesados", los abuelos por lo general disponen de más tiempo para escucharles, hablar con ellos -nunca sin desautorizar a los padres y siempre apoyándoles- y, si es necesario, y con mucho tacto, favorecer la comunicación padres e hijos. La relación con los nietos a esta edad merece un artículo monográfico, da para mucho.

También los abuelos, si en un determinado momento el hijo o la hija, a nuestro juicio, no lleva razón o no vemos acertada su acción educativa, o algo muy serio y notorio en su matrimonio, debemos hablar a solas con él para hacérselo saber y para que modifique su actitud. En este sentido, debemos ser muy prudentes pero sinceros y aprovechar el momento oportuno, aunque a veces suponga perder un poco la tranquilidad o la comodidad. Y a la vez, recordarle que uno, mientras viva, no puede desertar de su condición de padre o de madre.

Por todo ello, pienso que se debe recobrar y consolidar el Día de los Abuelos, al margen de cualquier consideración comercial, para homenajearles con una sencilla, sincera y cariñosa fiesta familiar. Se conforman con bien poco, un pequeño detalle de cariño, o simplemente y de corazón: "¡Gracias!". Porque a muchos, tristemente ni eso. Conozco y hablo con algunos abuelos que están muy solos. Otros tenemos que dar muchas gracias a Dios, porque somos unos privilegiados -o porque se lo dice la abuela-; las madres y padres de nuestros nietos, además de su respeto y cariño, siempre nos sorprenden con algo de mucho más valor de lo que hacemos por ellos. Todas mis nietas y nietos me llamaron ayer para felicitarme, aunque alguna lo haya hecho a cobro revertido y la fiesta tenga que ser mañana y en Las Palmas.

* Orientador familiar

fmgszy@terra.es

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