Hacía más de una década que Ricky Martin no actuaba en la Isla. La expectación era máxima antes del concierto. Desde primeras horas de la mañana, numerosos fans hacían ya cola para asegurarse un buen sitio cerca del escenario, donde el artista desplegó todo su arte para seducir a un público que se mostraba expectante en los primeros compases del concierto y con ganas de entregarse al trepidante ritmo del cantante puertorriqueño, que durante dos horas ofreció sus temas más conocidos, coreados por los asistentes, en una comunión casi perfecta entre artista y público. Aunque las colas eran largas, la entrada se efectuó con mucha normalidad, de forma progresiva y sin los agobios que se han vivido en otros conciertos recientes en Santa Cruz. El enorme despliegue técnico que ha acompañado a Ricky Martin en su gira ?Blanco y negro? no defraudó. Un buen sonido y una fantástica puesta en escena convirtieron la inauguración del Festival de Candelaria en una gran fiesta que será recordada durante mucho tiempo. El puertorriqueño ha querido que el municipio de Candelaria sea protagonista del cierre de su gira europea, teniendo como ?pretexto? una causa justa, como es la Casa de Acogida de los Padres Dominicos, que en menos de un año podría ser una realidad gracias a las aportaciones de los beneficios del concierto de anoche.© Editorial Leoncio Rodríguez, S.A. |Aviso legal | Mapa del sitio | Publicación digital controlada por OJD