EFE, Madrid
El ministro de Justicia, Mariano Fernández Bermejo, lamentó ayer que un sector de la autoridad religiosa "siga incitando" a la objeción de conciencia ante la asignatura de Educación para la Ciudadanía, y añadió que en un Estado de Derecho quien no cumpla la ley "tendrá que atenerse a las consecuencias".
Bermejo, quien indicó que en cuanto se conozca qué forma adopta esa objeción, se sabrá "cuál es la reacción" judicial, aseguró que el Gobierno confía en que la "cordura prevalezca" en el ámbito de la jerarquía eclesiástica y que "todo el mundo cumpla la ley".
"A veces, está enviando mensajes que no se corresponden ni con la realidad de lo que es la asignatura ni, mucho menos, con la actitud que debe tener la jerarquía de cualquier credo en un Estado de Derecho, que debe respetar la ley como el primero y debiera dar ejemplo de respeto a esa ley", prosiguió.
Objeción
Bermejo señaló que no cree que vaya a haber "ningún aluvión de gente" que se decante por la objeción de conciencia, y mostró su convicción de que, si llegara a producirse, su repercusión sería "mínima".
No obstante, algunas comunidades gobernadas por el PP y otros colectivos próximos a la enseñanza religiosa están promoviendo esta medida a la nueva asignatura, que en algunos casos se aplicará este curso.
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