Criterios
Adquirir en formato PDF o consultar portada gratis
Adquirir en formato PDF o consultar portada gratis
LO ÚLTIMO:

DESDE DENTRO RICARDO PEYTAVÍ

Un triunfo también político

31/jul/07 07:53
Compartir
Edición impresa .

CUANDO HACE POCO LE PREGUNTARON a Francisco Sánchez, director del IAC, qué suponía para España haber construido el mayor telescopio del mundo e instalarlo en las cumbres de La Palma, comparó el logro con obtener varias medallas en unos juegos olímpicos. "¿Y para qué sirve ganar medallas en unas olimpiadas?", se preguntó a continuación. "Para muchas cosas", fue su respuesta a sí mismo. "El prestigio es muy importante". Desde luego que sí.

Alguien ha comparado el Tour de Francia con unos juegos olímpicos. Es una exageración. Sin embargo, como prueba circunscrita a un único deporte supera con creces a cualquier otra no sólo en el aspecto competitivo. El pelotón va precedido por una caravana publicitaria con una longitud de veinte kilómetros, y las ciudades a las que llegan -o desde las que salen- las etapas están de fiesta ese día. Francia se paraliza en julio para vivir su Tour con más ahínco que España en agosto para irse de vacaciones.

No sé si situar a seis ciclistas entre los diez primeros de la clasificación general, incluido el vencedor absoluto de la prueba, es algo más que ganar unas cuantas medallas de oro. Probablemente no. Tanto el oro como la plata y el bronce olímpicos se venden muy caros. Eso ya se sabe. Pero la gesta española de este año en la vuelta a Francia supone un crédito nada desdeñable para cualquier país.

Los políticos tienen la costumbre habitual de minimizar a meros contratiempos los problemas realmente graves, a la vez que los achacan no a una mala gestión propia, sino a causas fortuitas que escapan al control humano. "Actos de Dios", dicen los anglosajones. En el sentido opuesto, un político que se precie se apunta los éxitos de cualquier tipo, inclusive los deportivos, aunque hayan sido fruto de la casualidad o, cuando menos, de un trabajo realizado por otros sin que él haya intervenido para nada.

El triunfo aplastante de los corredores españoles en el Tour es consecuencia de muchos factores cabalmente analizados en las páginas deportivas de éste y otros diarios. Estaría de más reincidir aquí en estos aspectos. A nadie se le escapa, empero, que estos acontecimientos no son inertes para el acontecer político. Crean una sensación, acaso justificada, de que el país no va del todo mal; de que no estamos a la cola de la UE en casi todo. Por supuesto, los problemas de las familias para pagar las hipotecas, o para no poder veranear fuera en estos días caniculares, no se resuelven porque un señor cuellicorto conduzca más rápido que sus contrincantes, o porque unos cuantos esforzados de la ruta -así se les llamaba antes- pedalean con más ahínco que los demás. No obstante, tales triunfos establecen una confianza colectiva que soslaya esas dificultades.

En definitiva, Zapatero tiene la suerte a su favor. Casi al final de una legislatura que comenzó de forma tumultuosa, hay más empleo que antes y la economía -nubarrones hipotecarios al margen- no se ha hundido. El proceso de paz ha sido un fracaso estrepitoso, cierto, pero la gente no lo recordará a la hora de votar salvo que de aquí a marzo ETA atente en serio. Y encima lo del ciclismo; paradójicamente un deporte al que Rajoy es aficionado incondicional. Mal panorama para el discurso popular.

rpeyt@yahoo.es

 

 Última hora:

 Últimas galerías:

PUBLICIDAD

Cargando...

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Portada > Criterios

© Editorial Leoncio Rodríguez, S.A. |Aviso legal | Mapa del sitio | Publicación digital controlada por OJD

eldia.es Dirección web de la noticia: