Las altas temperaturas de los últimos días hacían presagiar que unos montes faltos de agua fueran el foco adecuado para el afán protagonista de los temidos pirómanos. La zona de Los Realejos, en Tenerife, histórica ya por sus incendios, ha vuelto a ser la cuna del fuego y, aunque aún está sin confirmar, todo apunta a que los diferentes frentes han sido provocados por la mano humana (fotos inferior derecha y centro izquierda). Las llamas se propagaron en apenas nueve horas por cuatro municipios del Norte de la Isla. En Icod (fotos superiores) la densa humareda cubría toda la cumbre y amenazaba núcleos poblados como Redondo, Las Abiertas, Montiel o Cueva del Viento. En Gran Canaria, el caso no es distinto, aunque el culpable sea un agente forestal con pocas luces, capaz de provocar un incendio en pleno verano para asegurarse el puesto. Los desplazados por el fuego se han contado por miles en Gran Canaria (fotos inferiores) y Tenerife.© Editorial Leoncio Rodríguez, S.A. |Aviso legal | Mapa del sitio | Publicación digital controlada por OJD