AGENCIAS, Las Palmas
El Gobierno de Canarias dio, al mediodía de ayer, por controlado el incendio forestal que desde el pasado viernes ha asolado los municipios del suroeste de la isla de Gran Canaria. Tras los trabajos de observación y reconocimiento por parte de la Dirección de Extinción del incendio, realizada en el área afectada durante la mañana de ayer, el consejero de Presidencia y Seguridad del Gobierno de Canarias, José Miguel Ruano, decretó el fin de la emergencia de gravedad dos.
Esta decisión se adoptó al estimar controlado el incendio y considerar que el mismo no supone peligro para las personas ajenas a las labores de extinción, ni para bienes distintos a los de la naturaleza forestal.
Ante esta situación, el consejero decretó bajar el nivel de emergencia de 2 a 0A, lo que significa que la situación puede ser controlada con los medios de extinción contemplados en el Operativo Insular de Incendios y que la dirección de la emergencia pasa a manos del Cabildo de Gran Canaria.
A partir de ahora, se dispondrá de los medios de apoyo locales de rápida intervención solicitados por el Director de Extinción, de acuerdo a los procedimientos que se establezcan, y con los medios aéreos.
El incendio forestal ha tenido como consecuencia más inmediata el desalojo de sus viviendas de unas 5.200 personas en Gran Canaria, en su gran mayoría residentes de los municipios de Mogán y San Bartolomé de Tirajana, así como un perímetro de 20.000 hectáreas afectadas, no pudiéndose precisar aún la superficie quemada hasta que los técnicos forestales procedan a su recuento.
Ayer también fue el día en que la gran mayoría de los desplazados en la Isla pudieron regresar a sus hogares, donde muchas de sus casas estaban rodeadas por la ceniza y el terreno quemado.
La alegría no fue, en todo caso, igual para todos, ya que, de regreso a los núcleos de población por donde pasó el fuego, la enorme felicidad de quienes hallaron indemnes sus propiedades contrastaba con la desolación de los que habían perdido sus casas o propiedades queridas a causa del fuego.
Ese contraste se vivió, en primer lugar, en los municipios de Mogán y San Bartolomé de Tirajana, los más afectados por el incendio de Gran Canaria, donde animales abrasados, fincas y palmerales quemados y algunas casas calcinadas fueron las primeras imágenes que vieron los miles de vecinos que comenzaron a regresar a sus viviendas incluso desde la noche del martes, a pesar de que no era recomendable.
En los principales municipios afectados ya se han abierto oficinas dirigidas a ayudar a los damnificados a tramitar las ayudas que ha aprobado el Cabildo grancanario y las que prevé otorgar tanto el Gobierno canario como el central.
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