COLPISA, Toledo
Los vecinos de la joven de 26 años
Jessica María S.E., que murió en la tarde del martes en la localidad toledana de Fuensalida apuñalada por su marido, se echaron ayer a la calle en solidaridad con la víctima y para que todo el peso de la ley caiga sobre el agresor, Antonio Manuel V.P., de 31 años, que hoy pasará a disposición del Juzgado de Torrijos tras prestar declaración en la Comandancia de la Guardia Civil de Toledo.
Los vecinos de esta pareja, que llegó a Fuensalida hace aproximadamente un año para rehacer su vida tras una separación temporal, no entienden por qué la Guardia Civil de esta localidad no encontró a Antonio Manuel en la tarde del martes horas después de que su esposa presentara contra él una denuncia por amenazas de muerte en el cuartel de la Benemérita. La madre de Jessica, que fue enterrada ayer en el cementerio madrileño de Leganés, estuvo con ella varias horas hasta que se marchó, momento que Antonio Manuel aprovechó para acceder a la casa y matar a su esposa en presencia de sus tres hijos: un bebé de cinco meses y dos niños de dos y cuatro años.
"Una desgracia puntual"
El subdelegado del Gobierno en Toledo, Francisco Javier Corrochano, trató de disipar las dudas de estos vecinos sobre la actuación de la Guardia Civil ya que, en su opinión, lo ocurrido ha sido "una desgracia puntual" y el protocolo de actuación tras la denuncia se siguió correctamente. "No tiene por qué haber fallado nada. Ella presentó la denuncia y en ese momento se inició la búsqueda del hombre. No se le localizó porque no estaba en el pueblo y se dio orden a otras patrullas que tampoco lo localizaron", declaró Corrochano, para quien en estos casos "seguramente lo que fallan son las neuronas de una persona que en un momento determinado deja de serlo y se convierte en un agresor sin sentimientos en lo más mínimo".
Más crítico con la labor de las administraciones para luchar contra la violencia doméstica se expresó Fernando Lamata, portavoz del Gobierno de Castilla-La Mancha, que se personará como acusación en el procedimiento penal. "Cada vez que una mujer muere víctima del maltrato físico es que está fallando algo en el conjunto de la sociedad y, desde luego, yo el primero y hay que cortar en seco cualquier actitud o comentario machista aislando así a los maltratadores", declaró Fernando Lamata.
© Editorial Leoncio Rodríguez, S.A. |Aviso legal | Mapa del sitio | Publicación digital controlada por OJD