COLPISA, Berlín
Seis italianos, de entre 16 y 39 años, fueron asesinados de un tiro en la cabeza en la madrugada de ayer en la región germana de Duisburgo en uno de los sucesos más sangrientos ocurridos en los últimos años en suelo alemán. Fuentes policiales admitieron -en una filtración a los medios de comunicación- en las primeras horas de la mañana de ayer que las víctimas estarían vinculadas con la mafia calabresa.
Los cadáveres fueron hallados en torno a las 02:30 horas por una patrulla de la Policía que había sido alertada por una transeúnte. Los cuerpos se encontraban dentro de dos automóviles y tirados en la calle cerca de la estación ferroviaria de la ciudad. Uno de los seis hombres vivía aún cuando llegaron los efectivos policiales, pero falleció mientras era trasladado al hospital.
Las autoridades forenses practicarán autopsias a los seis cadáveres en las próximas horas, mientras la Policía ha comenzado los interrogatorios a los familiares. Según algunos testigos, dos individuos fueron vistos cerca del lugar poco antes de la masacre. Una peatona escuchó ruido de disparos y alertó a los policías que patrullaban por la zona.
Uno de los vehículos donde aparecieron los cuerpos, un Volkswagen modelo Golf, tenía matrícula de la ciudad de Pforzheim y el otro, una camioneta Opel, de Duisburgo.
Según el portavoz policial Michael Wieseler, el individuo que murió camino del hospital falleció sin hacer declaraciones sobre las circunstancias del suceso.
El hecho, que parece tener todas las características de un ajuste de cuentas entre delincuentes, pudo haber sido resultado de un enfrentamiento entre clanes rivales de la mafia calabresa, la "Ndrangheta", según expertos policiales. La prefectura de Policía de Reggio Calabre, en cooperación con los servicios Interpol en Roma y la Policía de Duisburgo, estableció que los seis hombres pertenecen a una de las dos "familias" de la mafia calabresa implicadas en una serie de ajustes de cuentas.
Sin embargo, a las autoridades alemanas les llama la atención que este probable ajuste de cuentas haya tenido lugar, por primera vez, en el extranjero y no en Italia. La presencia de calabreses en Alemania es muy fuerte, pero hasta ahora siempre se han comportado discretamente sin llamar mucho la atención, según la Policía. Hasta ahora, nunca se había registrado un hecho sangriento relacionado con actividades de la mafia en Duisburgo, una ciudad relativamente tranquila de la cuenca del Ruhr.
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