"LOS GUANCHES eran gente de noble corazón, de buenos sentimientos, de ideas sin malicia. Pensaron que la aparición de Nuestra Sra. de Candelaria era un ser superior y tomaron rapidamente una decisión que los engrandeció para siempre. Queda patente una vez más que Dios escoge, para realizar sus obras, almas sencillas y buenas".
La historia avanza desde aquel agosto de 1392 hasta nuestros días, teniendo como señuelo la visita más agradable de todos los tiempos. No ha decaído. No ha mermado ni ha restado. Ni en devoción, ni en fe, ni en todo lo que conlleva la Fiesta; prueba de ello es la multitudinaria peregrinación que ha llegado este año a los pies de la Morenita Patrona del Archipiélago Canario.
El padre Jesús Mendoza, que ya no se extraña de la inmensa oleada de fieles que cada año visitan a nuestra Madre de ojos de miel, ha dicho que esta vez ha sido sin precedentes. El hervidero de peregrinos desbordó la Villa marinera y mariana. El río de romeros con dirección a la Basílica ha sido de continua exaltación; pero cuando aún está en ferviente ebullición la fiesta de nuestra Madre Viajera, de la Enamorada de la Isla, surgen otras dedicadas también a Ella, en distintas advocaciones, como por ejemplo las que comienzan hoy sábado en La Victoria de Acentejo en honor de la Virgen de la Encarnación y La Victoria.
El chupinazo de salida nos convoca a la bajada de La Virgen desde el camerino al Altar, para luego, a las 9.30 de la noche, en la Plaza de Rodríguez Lara, asistir al saluda del alcalde, repique de campanas, paseo del Haragán, presentación de las candidatas a Reina de la Fiesta y Romera Mayor, y la lectura del Pregón a cargo de don José Segura Clavell, actual delegado del Gobierno en Canarias; así queda abierta la veda al jolgorio, la alegría, la diversión y el placer de la fiesta, y así comienza una serie de actos culturales que nos introducen en el esperado meollo.
Este año la temática de la Fiesta está centrada en la emigración forzosa; el concejal de Cultura, Carlos Estévez, nos dice: "Estamos completamente decididos a que las fiestas no sean sólo un espacio para el divertimento, sino también para la educación y la sensibilización social, en la que todas las administraciones tienen un deber inexcusable." Don Manuel Jesús Correa Afonso, alcalde presidente de La Victoria, también hace alusión al tema diciendo: "Invitados quedan lugareños y forasteros, victorieros de hoy y victorieros de siempre, victorieros del peñasco y victorieros de la emigración. Que no decaiga la Fiesta, porque nuestro goce y felicidad como pueblo en ella se refleja."
Estamos seguros de que sí, de que será nuestro espejo, porque el programa está fantástico, variadísimo y completo; desde los actos religiosos, culturales, folclóricos, infantiles, deportivos, tradicionales, baile popular de magos, verbenas, noches temáticas, romería, y un sinfin de atracciones están servidos a la carta.
Fiesta de agosto, fiestas que llevamos en el alma desde nuestros primeros años, las que han marcado nuestro camino, las que nos recuerdan un tiempo pasado, las que nos animan a volver al pueblo que nos vio nacer para compartir alegrías, como tantas otras veces compartimos cosas no tan buenas. Fiestas que ponen sentimiento, añoranza y esperanza en el corazón. Fiestas de mi pueblo, La Victoria de acentejo, la que tiene el honor de haber escuchado bajo su enhiesto Pino la primera misa, después de la batalla de guanches y castellanos, la que abre sus puertas al visitante y lo sienta en su mesa que rebosa de platos típicos y buen vino, la que tiene un viejo y pingorotudo guardián que este año baja pa` la Fiesta estrenando traje, laureles y corona de, "Patrimonio Mundial", la que tiene una Virgen sosteniendo la bandera de la armonía y el triunfo en su brazo derecho, mientras en el otro arrulla a un Niño como símbolo de las madres victorieras.
Arriba verdea el monte y corren las fuentes, -la viña es la que se aqueja este año por la ola de calor de los pasados días- abajo, el mar de Barranco Hondo festonea sus faldas de espuma y sal y quizá celoso del rey de las alturas se viste con chal de algas y sombrerillo de gaviotas y se apresura también para subir al festejo.
Vamos a terminar escuchando a nuestro párroco, don Pedro Bermúdez Benasco, que nos dice: "Alguien dijo que la Felicidad sólo es tal, cuando es compartida. Intentemos ser, y hacer felices a los demás, en estos días y siempre". Queridos vecinos y amigos, ¡nos vemos en la Fiesta!
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