EFE, Bogotá
La guerrilla colombiana del Ejército de Liberación Nacional (ELN) se desvinculó ayer del posible secuestro de tres niños y un adulto venezolano-portugueses desaparecidos el domingo en Venezuela, cerca de la frontera con Colombia.
El grupo guerrillero negó que sea responsable del hecho en un comunicado divulgado en su página de internet, texto en el que calificó la acusación, mencionada en medios internacionales, como "otra calumnia".
"El Comando Central del ELN desmiente de manera categórica dicha afirmación", señaló el comunicado y agregó que esa versión "se suma a calumnias similares hechas" por al alto comisionado presidencial para la Paz de Colombia, Luis Carlos Restrepo, "que tienen el claro propósito de crear dificultades en la mesa de diálogos Gobierno-ELN".
El ELN, la segunda guerrilla del país en tamaño después de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), mantiene conversaciones de paz con el gobierno desde finales de 2005, y la próxima ronda está prevista para la próxima semana en Cuba.
El ELN le expresó "al gobierno y pueblo de Venezuela, a la opinión pública, que nada tenemos que ver en los hechos que se vienen difundiendo y tenemos la disposición de aportar en lo que esté a nuestro alcance para que la verdad se conozca".
"Como Ejército de Liberación Nacional nos hemos caracterizado por reconocer nuestros actos, incluso cuando hemos cometido errores, porque consideramos que la verdad debe imponerse por encima de consideraciones de cualquier otra naturaleza", agregó el movimiento rebelde.
Los desaparecidos son los niños portugueses Javier Gabir, de 10 años, y Alberto Luis Parra Barreto, de 12, además de su tío David Barreto y un primo de 10 años, ambos venezolanos.
Javier Gabir y Alberto Luis, residentes en la localidad valenciana de Torrent, en el este de España, habían llegado hacía un mes y medio a San Cristóbal, la capital del departamento venezolano de Táchira, fronterizo con Colombia, para pasar sus vacaciones.
Secuestros de las FARC
Por otro lado, el Gobierno de Colombia señaló ayer que espera que la cooperación del presidente de Venezuela, Hugo Chávez, ayude a que las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) escuchen a quienes claman por la puesta en libertad de los rehenes en manos de dicha guerrilla.
La situación de los cautivos sigue sin resolverse porque el grupo rebelde "no oye que hay un clamor nacional e internacional para que devuelva a los secuestrados", dijo el ministro del Interior y de Justicia, Carlos Holguín.
"Ojalá que las FARC oigan", declaró, tras dar la bienvenida a la participación de Chávez en gestiones que conduzcan a que el Gobierno y las FARC negocien un acuerdo humanitario sobre los retenidos. La vinculación de Chávez con estas gestiones fue solicitada por la senadora liberal colombiana Piedad Córdoba, quien el pasado fin de semana asistió al programa televisivo semanal de Chávez para pedirle su ayuda. El pasado día 15, el Gobierno del presidente Álvaro Uribe autorizó a Córdoba a buscar acercamientos con las FARC para tratar de conseguir un acuerdo humanitario.
El presidente venezolano formalizó en Caracas, en una reunión con la misma parlamentaria opositora, su disposición a colaborar para que el ejecutivo colombiano y las FARC se sienten a negociar. A este consenso han supeditado los rebeldes la puesta en libertad de 45 personas que mantienen secuestradas, entre ellas la ex candidata presidencialfrancesa Íngrid Betancourt y tres estadounidenses.
Con ellos está Emmanuel, de tres años y que tuvo en cautividad Clara Rojas, la compañera de candidatura electoral de Betancourt y con quien está en manos de los rebeldes desde febrero de 2002. Las FARC pretenden canjearlos por más de medio millar de insurgentes presos, incluidos dos extraditados a Estados Unidos.
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