Cualquiera que siga relacionando la cestería con un típico cesto para cargar o almacenar cosas y sólo como eso debería darse una vuelta hoy o mañana por el recinto ferial de Pinolere. La XXII edición de la célebre feria de artesanía de este barrio de la medianía orotavense incluye un amplio monográfico sobre la cestería de palma o palmito con muestras de diversos puntos de las Islas, la Península y otros países, así como numerosas piezas presentadas al III Certamen Internacional de Cestería Tradicional y de Diseño que aplastarían por completo ese tópico. Las producciones participantes en el concurso provienen de 28 países y dejan claro que la imaginación, el arte de vanguardia, la delicadeza, la funcionalidad y, a veces, la simpleza se conjugan perfectamente en el trabajo de esta fibra vegetal. Piezas como el jarrón que mostramos en la foto superior, la elaborada caja de la derecha o el bolso pelota de fútbol desinflada de la imagen inferior dejan claro que se trata de un oficio tradicional, pero con tanto presente como futuro si se sabe mimar. Además, con aportes como el de la cestera francesa Lois Walpole, que moldea sus producciones cuando aún son plantas, sin esperar a cortarlas, la confirmación de la cestería como arte resulta innegable. La foto superior derecha muestra parte del interior de un pajar del recinto con producciones a color de Walpole, como bolsos de señora, jarrones, maletas... Puro arte.© Editorial Leoncio Rodríguez, S.A. |Aviso legal | Mapa del sitio | Publicación digital controlada por OJD