EL DÍA, S/C de Tenerife
La Asociación Unificada de la Guardia Civil (AUGC) cuestionó ayer la funcionalidad del buque "Río Miño", que el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, inaugurará hoy en Las Palmas y que empezará de inmediato a colaborar en las tareas de vigilancia de las costas canarias sobre la inmigración ilegal.
La AUGC denuncia en un comunicado "la mala gestión" que ha habido en torno a la decisión de incorporar este buque, el de mayor envergadura de los que dispondrá la Benemérita (51 metros) para operar en aguas internacionales en su lucha contra la inmigración.
Esta asociación recuerda que el "Río Miño" es "un viejo pesquero japonés de 1984 reconvertido en patrullera policial", algo que se hizo para ahorrar costes, "aunque este ahorro no ha sido tal, puesto que al final se han superado ampliamente los siete millones de euros iniciales que debía suponer su puesta a punto".
10 nudos de velocidad
En opinión de la AUGC, "el hecho de no fabricar una embarcación específica va a traer problemas operativos, pues los escasos diez nudos de velocidad de crucero del "Río Miño" dejan poco margen de reacción en las tareas asignadas a la Guardia Civil contra la inmigración irregular".
La asociación recuerda que la decisión de incorporar este barco ha sido "apresurada", puesto que la Guardia Civil "no dispone de plantilla en su Servicio Marítimo con la titulación obligada para realizar navegación oceánica", lo que ha obligado a contratar personal laboral.
Una de las quejas de los agentes de la Benemérita es que los agentes que viajen a bordo cobrarán menos que los tripulantes civiles, con el añadido de que serán los agentes "los que llevan las responsabilidades legales".
"Lo peor es que esta decisión deja en cierto vacío legal a las patrulleras de la Guardia Civil que operan en Senegal y Mauritania o en el Archipiélago", dice la AUGC.
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