HE OÍDO DECIR que el Premio Nobel de "Descubrimiento Científico Útil", al que se han presentado muchos y muy meritorios trabajos, no hay quien se lo quite al equipo inventor de un aparato sensacional: el retrete planetario ingrávido, del que irán dotadas todas las naves tripuladas que circularán por el espacio. Aunque se ensayó con especie de pantalones de goma o plástico, completamente cerrados y en forma que recuerdan a los que participan en las carreras de sacos de los pueblos, no daban el resultado apetecido. Cuando aquí debajo, en la Tierra, uno tiene que hacer una necesidad fisiológica, uno echa fuerzas, sobre todo si sufre estreñimiento, y como actúa la gravedad, pero no la de los hospitales o las clínicas, sino la del Planeta, a uno le caen los excrementos sobre el retrete, o los inodoros, dicho en plan finolis. Y el problema está resuelto. Pero cuando al austronauta le gan ganas de defecar encontrándose en la nave espacial, es bastante desagradable que quede flotando en el ambiente de ingravidez, el que los vascos llaman mogordo y en El Toscal denominan la cagada, con perdón. Porque no sólo queda flotando en el espacio el cagajón, también con perdón, sino cuando se mueve por allí, también en plan ingrávido, un astronauta colega del defecador puede rozar con la defecación flotante y se queda hecho un asco. Y, como por lo de la falta de gravedad, el agua del grifo no le sale enseguida sino tienen que guardarla en bolsa y esperar a que brote, apretando el recipiente de goma o de plástico, porque la falta de gravedad hace resistencia, pues tiene que esperar algún tiempo con parte del cuerpo cagado, sin poderse lavar.
Como quiera que esto de defecar en el espacio era un rollo, CC.OO de EE.UU. protestó porque al ir a "dar del cuerpo", los astronautas afiliados se quedaban con la porquería en el trasero, y exigieron a la NASA que pusiera un dispositivo retretil en las naves espaciales, que es el que ha sido presentado en estos días en la TV. Como el extraño aparato no tiene limpiador automático, de culo, que ya están en el comercio aquí en el Planeta, se supone que utilizan un dispositivo extractor en la taza del water, porque si no, sin gravedad, estaríamos en las mismas, a menos que se usara un rollo de papel higiénico especial flotante, ya que, al tirarlo al espacio por la ventanilla de la nave, podría cagar a las demás naves, o caer a la Tierra y caerle encima a un mago de El Ortigal, que es peor.
© Editorial Leoncio Rodríguez, S.A. |Aviso legal | Mapa del sitio | Publicación digital controlada por OJD