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LEONARDO RUIZ DEL CASTILLO**

Desde Cáritas, el compartir

2/sep/07 24:54
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UN NUEVO mes ha tocado a su fin: agosto. Un mes cuajado de desgracias y sinsabores para todas las personas que de una u otra forma se han visto afectadas por las catástrofes y las desgracias -naturales, provocadas y/o circunstanciales-. Un agosto que comenzaba con nuestros montes ardiendo, tanto en Tenerife como en Gran Canaria, y, posteriormente en La Gomera, para de nuevo en Tenerife comenzar un conato en el Teide. Incendios que ocasionaron multitud de daños y pérdidas, con cientos de hectáreas quemadas, casas y fincas arrasadas que, aunque gracias a Dios no ocasionaron daños a las personas, sí muchas de ellas han visto cómo sus pertenencias eran pasto de las llamas. Toda una vida de trabajos, penurias y sinsabores acabaron de la noche a la mañana con lo que tanto esfuerzo les costó levantar: sus casitas, su trocito de tierra que les daba el sustento diario, sus muebles, ropas? Sus recuerdos personales que jamás se olvidarán, pero que han sido devorados por las llamas, como si de una maldición fuese, para borrar todo el pasado de estas gentes? Gentes que, no olvidemos, son humildes y para nada la abundancia les rodeaba. Hubo muchas que salieron de sus casas con lo puesto y que siguieron así, porque al regresar sólo encontraron cenizas humeantes donde antes estaba todo su modesto patrimonio.

Pero esa no era sólo la desgracia que, teniendo su inicio en julio, concluyó en agosto, sino que aún humeaban los montes isleños, cuando supimos de otras muchas desgracias y penurias, como el terrible terremoto que sacudió a Perú, con una magnitud de casi ocho grados en la escala Richter y una duración superior a los tres minutos? ¡Interminable, para quienes les caía encima su casa! Esta catástrofe natural nos arroja un balance escalofriante: más de 34.000 familias damnificadas, con sus viviendas destruidas; otras 3.000 afectadas, con 500 viviendas cuyos daños son cuantiosos. Y lo peor de todo son las más de 500 personas fallecidas y una cifra superior a 1.000 heridas. Cáritas Perú, a través de sus Cáritas Diocesanas en las zonas más dañadas, prestó las primeras ayudas a los damnificados. Por otra parte, Cáritas Española hizo llegar inmediatamente a Perú 100.000 euros de sus fondos para emergencias, canalizados a través de la Cáritas peruana. Ya conocen ustedes las cuentas que en Cáritas Diocesana tenemos abiertas para la recogida de fondos con destino a ayudar, en lo posible, a nuestros hermanos peruanos: en CajaCanarias, Banco Santander y BBVA. Hay que destacar la inmensa solidaridad de todos ustedes, porque a los cinco días de estar abiertas estas cuentas ya se habían recaudado 30.000 euros y al día de hoy se superan los 40.000. Gracias en nombre de quienes se verán favorecidos por su generosidad.

Agosto. Un mes para el olvido. Un mes que sólo nos ha traído malas noticias, como las ya descritas, o bien el anuncio del rescate cerca de Fuerteventura de un cayuco con 28 personas a bordo; pero con la trágica realidad de que otras 11 habían fallecido en la travesía y sus cuerpos fueron arrojados al mar, así como que de los llegados, uno estaba muerto y otro falleció en el hospital. ¿Cuándo acabará esta tragedia, Dios mío? Porque, suma y sigue: otro cayuco fue detectado a 3 millas de Los Cristianos con 120 inmigrantes; de ellos, 9 menores? Y otra embarcación con 56 personas que arribó a las costas tinerfeñas de Tajao? ¿Cuántos más? Se nos dice que en Canarias teníamos hace unos días más de 1.300 inmigrantes retenidos y que, en lo que ha trascurrido de este año, han muerto en el intento de alcanzar las costas canarias, 119 personas? ¿Qué debe ocurrirles más a estas gentes para que quienes tienen la potestad tomen las medidas oportunas a fin de parar este éxodo?

El mes de agosto que se nos acabó es de los que deben olvidarse, porque las malas noticias no nos han dejado tregua para el descanso. Hemos conocido también que Canarias tiene la mayor tasa de desempleo juvenil de todo el Estado español? Que el huracán "Dean" ha azotado el Caribe y que son bastantes los afectados, incluso hubo víctimas? Que otro seísmo, de 6,5 grados de intensidad ha afectado a Filipinas. No nos bastaba con el informe del CES de Canarias a primeros de mes en el que se nos decía que seis de cada diez personas mayores de 65 años en Canarias está bajo el umbral de la pobreza, sobre todo mujeres, sino que ahora nos dicen que seis de cada diez parados en el pasado mes de julio en Santa Cruz son también féminas? Y que en un reciente estudio a los niños españoles les preocupa en extremo la pobreza sobre otras inquietudes? O que miles de gitanos se refugian en España huyendo de la pobreza en el Este europeo.

Y? ¿pero aún hay más? Pues sí; porque este mes de agosto también nos ha traído noticias dramáticas sobre la crisis de las hipotecas. Y que ha habido una nueva subida del Euribor, dejándonos con más dificultades para llegar a fin de mes a los que estamos pagando una hipoteca? Pero en contraste, nos enteramos de que los bancos españoles han ganado un 20% más durante el primer semestre de este 2007. Y que el tifón "Sepat" afectó a China, donde hubo más de 30 muertos y una decena de desaparecidos?

Sin haber terminado aún este siniestro agosto del 2007 cuando escribo este artículo (y espero que no ocurra nada más), para rematarlo nos informan de que Canarias está entrando en la crisis del turismo. Que cada vez vienen menos turistas? Que en los primeros siete meses del año la caída es del 3,6%. Y Madrid dice que estamos recibiendo unos 200.000 turistas extranjeros menos.

Y yo que, desde mi servicio en Cáritas, veo todo esto que he relatado con una enorme preocupación, angustia, inquietud, me pregunto: ¿aún pasará algo más? ¿Qué será de tantos afectados aquí, allá y acullá con incendios, terremotos, huracanes, tifones? ¿Cómo podrán llegar a fin de mes muchas familias humildes que están pagando una hipoteca? ¿Qué va a ser de todas esas personas que cuyo sustento diario está basado en el trabajo para el turismo? ¿Cuántas familias están abocadas a caer en el riesgo de acercarse al umbral de la pobreza? Las desgracias no vienen solas para las gentes modestas.

Compartir? debemos compartir ¿Qué es eso? Pues dar de lo que tenemos para quienes no tienen. Compartir es repartir nuestro pan con aquellos que carecen de él por cualquier motivo o circunstancia. Los primeros cristianos practicaban el compartir entre ellos. Se le llamaba y se le sigue llamando Comunidad Cristiana de Bienes. Si tienes un pan, no te lo comas entero; acuérdate del que no lo tiene. Recuerdo una frase de Gandhi que decía: "Todo lo que se come de más se le roba al estómago de los pobres".

Gracias por leer estas líneas; gracias por su solidaridad; gracias por todo, y no olviden que, hoy, día 2 de septiembre, primer domingo de mes, es el día de Cáritas; el día del compartir. Tampoco echemos en el olvido que la oración, nuestra oración, es otra forma de ayudar a tantos hermanos en situación precaria. Pidamos a Dios en esas oraciones por ellos, y por todos aquellos que, por desgracia, ya no están entre nosotros.

*Director de Cáritas Diocesana de Tenerife

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