1
.? Aunque es pronto, el CD Tenerife vuelve a despertar ilusión. Miguel Concepción , su presidente, me ha dicho en privado que este puede ser el nuevo año del club, aunque es preciso ir despacio. Primero, cubrir esas tres vacantes de consejeros que han decidido marcharse (Pedro Pérez , Pedro Suárez y Martín García ), en una decisión que es del todo legítima. Después, rezar (los que crean) para que el balón entre muchas veces en la puerta rival y no en la propia. El fútbol es un juego, muy aliado con la lógica (casi siempre triunfan los equipos que mejores jugadores fichan), pero que tiene un puntito de locura que lo hace muchas veces imprevisible. Este año, el Tete, con poco dinero y mucho sentido común, ha logrado una plantilla apañadita y un entrenador de buenísima pinta, al que no tengo el gusto de conocer. Todo parece estar confabulado para la alegría.2
.? El otro día dijo Valdano en televisión (Valdano es un fenómeno, sobre todo ahora que ya no se codea con la gente de Prisa) que los equipos aún están desperezándose, en los inicios del campeonato. Es verdad. Los futbolistas necesitan algunos partidos para estirarse y dar al espectáculo lo mejor de sí mismos. Se augura una Liga competitiva y muy buenos partidos, tal cual el del domingo último del Real Madrid goleando al Villarreal. El fútbol en España se ha convertido en un entretenimiento imprescindible. Ya lo era en la época de Franco , en los tiempos del "por qué, por qué/ por el fútbol los domingos me abandonas", sólo que ahora también ellas van a los partidos y hasta dicen que entienden.3
.? Yo creo, a la vista de las primeras muestras, que este año el Tenerifito nos dará algunas alegrías, lo cual es sano para una afición que viene sufriendo una secular depresión desde la peor época del recordado e irrepetible Javier Pérez . No es ocioso decir que el fútbol influye en la moral de la población, que se entristece con las derrotas. El fútbol y cualquier otro deporte capaz de arrastrar a las masas, como ocurría antes con el boxeo, con el baloncesto y ?aunque menos? con el voleibol. Ahora aparece otra buena oportunidad para enterrar el pesimismo, aunque sea pronto para cantar victoria y malo hacerlo antes de tiempo.
© Editorial Leoncio Rodríguez, S.A. |Aviso legal | Mapa del sitio | Publicación digital controlada por OJD