A los puristas de la ópera nunca les gustó que Luciano Pavarotti cantase con las estrellas del pop y del rock internacional, pero el tenor italiano, fallecido ayer a los 71 años, eligió prestar su excepcional voz a la solidaridad. Con este objetivo nació la iniciativa de "Pavarotti & Friends", en donde los dúos con las Spice Girls, con Elton John o con Bono, el cantante de U2, chirriaban en los oídos de los amantes de la ópera pero recaudaban cifras astronómicas. Entre los telegramas de pésame que ayer llegaron a la familia de Pavarotti se encontraba el de la Alta Comisaría de las Naciones Unidas para los Refugiados (UNHCR), en el que se daba las gracias al tenor por ser uno de los mayores contribuyentes a sus actividades. La UNHCR explicaba que entre las donaciones individuales y las recaudaciones por la venta de entradas y de los discos de los conciertos "Pavarotti & Friends" habían recibido cerca de 7 millones de euros durante estos años. La organización de las Naciones Unidas recordó que en 2001 Pavarotti fue galardonado con la medalla Nansen "por haber contribuido a recoger fondos más de lo que hasta entonces había hecho ninguna persona privada". El tenor italiano cambió el modo de entender la lírica cuando en 1992 convocó a algunos amigos cantantes para realizar su primer "Pavarotti & Friends" en Módena, su ciudad natal, con el objetivo de recoger fondos para la lucha contra la talasemia, una anomalía hereditaria de la hemoglobina. A partir de ahí la cita se repitió en años sucesivos, con diversos fines. Puede que los niños de Camboya, Afganistán, Angola e Irak nunca supieran quién fue Pavarotti, pero se beneficiaron de la reunión del tenor con sus amigos para causas solidarias.