AGENCIAS, Madrid/Fráncfort
El consejo de gobierno del Banco Central Europeo (BCE) decidió ayer, como habían pronosticado el grueso de analistas, mantener los tipos de interés a corto plazo para la eurozona en el 4% a la espera de contar con más información sobre el impacto que pueda tener sobre la economía europea la crisis financiera abierta en Estados Unidos por las llamadas hipotecas basura.
Los analistas prevén ahora que el BCE incrementará los tipos de forma moderada en octubre o noviembre si la situación financiera se normaliza en las próximas semanas, ya que, en su opinión, los datos económicos de la eurozona no han cambiado notablemente después de las turbulencias financieras y aún justifican una subida de las tasas.
Es evidente que la entidad ha optado por dar un balón de oxígeno a la economía europea. De hecho, el BCE anunció ayer una nueva inyección de liquidez adicional en el mercado de dinero del euro mediante una nueva operación de refinanciación. "Esta operación pretende apoyar una normalización del funcionamiento del mercado de dinero del euro y será conducida adicionalmente a las operaciones de refinanciación a largo plazo mensuales regulares, que se mantienen", dijo el banco en un comunicado.
En la rueda de prensa posterior a la reunión del consejo de gobierno de la entidad, su presidente, Jean-Claude Trichet, afirmó que "dado el alto nivel de incertidumbre, es apropiado recabar información adicional y examinar los nuevos datos antes de sacar conclusiones de política monetaria". Lo cierto es que las nuevas proyecciones macroeconómicas trimestrales que hizo públicas ayer Trichet revisan ligeramente a la baja el Producto Interior Bruto (PIB), hasta una horquilla de entre el 2,2% y el 2,8% en 2007, debido a la posibilidad "de unos precios del petróleo algo más altos y unas condiciones de financiación de los mercados algo más tensas".
En otro gesto inédito, Trichet se refirió a la fuerte presión de los políticos de la eurozona para evitar una nueva subida de tipos señalando: "Somos totalmente independientes. No hay duda de eso".
Mensaje a las familias.- Las principales asociaciones de consumidores valoraron ayer positivamente la decisión del Eurobanco de mantener los tipos en su actual nivel, pero advirtieron a las familias de que las subidas "aún no han finalizado". La OCU
recordó que es el mercado el que finalmente decide "hacia dónde van los tipos", por lo que recomendó "estar muy atentos" a la evolución del euribor.
Hay que destacar que el presidente Zapatero aseguró que la economía española está preparada para hacer frente a nuevos desafíos como la crisis de la hipotecas de alto riesgo de Estados Unidos, durante su visita a la Ciudad Financiera que el grupo Santander ha levantado en Madrid.
Entre tanto, la Bolsa española cedió ayer el 0,29% y perdió el nivel de los 14.200 puntos lastrada por constructoras y bancos, mientras que el resto de plazas europeas cerraron en positivo alentadas por la decisión del BCE.
© Editorial Leoncio Rodríguez, S.A. |Aviso legal | Mapa del sitio | Publicación digital controlada por OJD