Mensaje de paz
(A D. Julián de Armas Rodríguez, Hijo de Dios, Vicario de asuntos económicos de la Diócesis Nivariense, en el fallecimiento de su padre D. Domingo de Armas)
Tengo un mensaje recién lavado en los labios para ti,
tengo la verdad renovada en la punta de la lengua del espíritu,
tengo la solución a tu quebranto,
tengo un pañuelo de luz dándole guerra a tu llanto,
tengo el alma y la tinta a tope de esperanza, para ti, hermano.
Alégrate,
alégrate y da gracias,
alégrate y da gracias,
y el Señor bendecirá aún más tus obras,
aún más tus manos,
aún más tu corazón,
con la paz que brota en su Verdad.
Alégrate,
alégrate y da gracias,
alégrate y da gracias,
el quinto evangelio está en tu corazón,
ábrelo de par en par,
y enséñamelo en tus manos,
y en tus labios, hermano,
la paz que buscas brota en Tu Verdad.
Es hora de esparcir el mensaje recién lavado en el dolor,
es hora de empujar la verdad renovada en el Espíritu Santo,
es hora de ahogar quebrantos en luz,
tú tienes el pañuelo de fe que secará ese llanto,
tú tienes el alma a tope de esperanza, espárcela, hermano.
Alégrate,
alégrate y da gracias,
alégrate y da gracias,
y el Señor bendecirá aún más tus obras,
aún más tus manos,
aún más tu corazón,
con la paz que brota en su Verdad.
Alégrate,
alégrate y da gracias,
alégrate y da gracias,
el quinto evangelio está en tu corazón,
ábrelo de par en par,
y enséñamelo en tus manos,
y en tus labios, hermano.
Alégrate,
alégrate y da gracias,
es hora de confiar en el Señor.
Anyelo
Plenilunio
¡Qué placentera la noche,
en días de luna llena,
en que el mar brilla cual gema
engastada en fino broche!
Una rima dulce y bella,
llega trémola a mi oído,
no es otra que un Rondó fino
cantado por una estrella.
De pronto en lo alto vemos,
redonda y blanca en el cielo
circular figura en vuelo
lento, pausado y sereno.
Es la Luna que se acerca,
cada mes a visitarnos,
cumpliendo con obsequiarnos
su nacarada belleza.
Muy cerca de ella refulgen
irisdiscentes estrellas,
que coquetas todas ellas
halos de luz nos ofrecen.
Cascadas multicolores
cruzan las capas del cielo
rutilando en el espejo
que surcan los pescadores.
Sobre el mare mágnum plata
grácil refleja su brillo,
y a sus pies todo un mundillo,
desde el verde al escarlata.
Mundillo de muchos peces
con destellos plateados,
la Luna se los ha dado
para engalanar sus pieles.
Rosa María Ruiz Alons o
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