Constitución Republicana para Canarias
Estimado Sr. director: desde el día 1 de septiembre he venido leyendo en su respetable diario el proyecto de Constitución Republicana Federal para Canarias en base al derecho internacional que tiene nuestro pueblo para adquirir su soberanía, que le pertenece en tanto que pueblo colonizado y conquistado hace siglos. Tengo que felicitarle por la valentía que ha tenido en publicar este Anteproyecto, lo que ha servido para que todos los canarios conozcan sus derechos y el mandato de las Naciones Unidas, que termina en el año 2010, en que este territorio africano debe ser descolonizado pacíficamente.
He leído detenidamente el articulado y lo más que aprecio son las normas sobre la adquisición de la nacionalidad, basada en el "ius sanguinis" y el "ius solis", como existe en multitud de países. Somos un territorio pequeño y debemos pensar en nuestro pueblo y nuestros descendientes. Ya se sabe que en tanto que pueblo estamos siendo minoría y, si no tomamos esto en serio, desaparecemos. Por lo que he leído en su periódico y por estadísticas publicadas en Canarias viven y trabajan 500.000 españoles, no canarios, unos 160.000 alemanes residentes, unos 150.000 ingleses, comprobado según declaraciones de los cónsules respectivos, más unos 155.000 entre franceses, italianos, belgas, suecos, noruegos, rumanos, rusos, húngaros, etc., más los 85.000 procedentes de América y unos 50.000 del Magreb y otros países del continente. Esto nos da más de un millón de foráneos y los canarios estamos alrededor de otro millón, pero con el crecimiento actual, de más de 54.000 nuevos residentes viniendo del extranjero, en un par de años seremos minoría en Canarias, o como en Fuerteventura, donde ya somos el 20% de la población, por ejemplo.
Leyendo el periódico EL DÍA del 27 de septiembre, me quedé asombrado al leer un artículo de un español de origen cántabro, el Sr. Fidel Campos, que se opone a este anteproyecto de Constitución, porque de aplicarse a él no se le daría la nacionalidad. Para ello nos repite por activa y por pasiva que ha engendrado ocho hijos nacidos en Canarias y por eso tiene derecho a la misma y aprovecha para atacar este proyecto que concierne sólo a canarios. Incluso cita el Derecho Romano y otros argumentos para que le hagan una estatua más o menos como engendrador, pero esta será nuestra ley, y como decían los romanos: "Dura Lex, sed lex" (la ley es dura, pero es la ley).
L.B.D.
Obesidad
La función de un Gobierno, entre muchas cosas más, debe ser la de procurar que la masa de ciudadanos en su conjunto se mantenga lo más sana posible, y buena prueba de ello la tenemos con las leyes que para reducir el consumo de tabaco, fueron promulgadas no hace mucho tiempo, pretendiendo con ello reducir la mortalidad prematura entre los fumadores, principal objetivo, aparte de reducir los gastos en hospitalizaciones, con tratamientos muy costosos, muchas veces sin resultados positivos, gastos prematuros en las bolsas de pensiones por viudedad y muchas economías más.
Existe en la actualidad, y va en progresión creciente, el porcentaje de personas con un exceso de peso, lo cual va lentamente afectando a la ciudadanía en general, consiguiendo con ello una enfermedad silenciosa de masas, pues el exceso de peso afecta a las rodillas y piernas en su sistema vascular, desgasta y deforma las articulaciones, es una fábrica de candidatos a la diabetes, crea ceguera por retinopatía diabética, perjudica la circulación en todo el organismo y produce agotamiento físico, luego las personas se enferman con más frecuencia, con relación a otras que se ajusten a un peso equilibrado con su estatura que podrán caminar y subir escaleras sin cansarse, la comida le saldrá menos costosa, pues no será menester comer tanto, sin olvidarnos de que la indumentaria también le será más económica al usar tallas inferiores.
EL DÍA con fecha 9-9-06, con el título "La obesidad: una plaga de nuevo cuño", publicitaria que, ocupando los primeros puestos en el ranking de obesidad infantil, Canarias tiene buenos motivos para preocuparse. Un niño con sobrepeso tiene muchas posibilidades de convertirse en un adulto obeso, una enfermedad con altos costes sanitarios y que mata lentamente a quien la padece por su íntima relación con numerosas patologías.
La época para promulgar una ley, regulando el peso de los ciudadanos con relación a su estatura a efectos laborales, no es momento oportuno. Pero teniendo en cuenta que la cantidad de obesos van en progresión creciente, por llevar unas deplorables dietas, si en esta legislatura no será posible, sí en la siguiente. Es para que lo consideren, en beneficio de una ciudadanía sana, pues la influencia de la sociedad de consumo pesa tanto que está destrozando con unas comidas nada sanas a nuestra sociedad.
Si se legisla una tabla de pesos, con relación a la estructura con un máximo y un mínimo de peso y se le dan a un productor obeso dos años para que se ajuste a su peso normal a efectos laborales y de no conseguir su cooperación habrá que buscar una penalización o privación de algo que afecte en lo que sea en su función laboral que le obligue a perder peso y a recuperar salud, que en conjunto es una economía nacional para todos.
El que esta idea pueda ser considerada descabellada, visto fríamente por una mayoría en principio me parece hasta lógico, pero piensen, queridos lectores, que los bomberos, para el ejercicio de su trabajo, tienen que ajustarse a unos máximos, para que puedan cumplir con su función; lo mismo le ocurre a la Guardia Civil, a la Policía Nacional, a la Municipal y a los militares, así como los jugadores de determinados deportes, y no digamos nada de los humanos que se ganan la vida paseándose por una pasarela. Luego todos estos productores tienen que ajustarse a unos máximos y mínimos de tope, aunque en muchos casos, como todos sabemos, la regla se ha dejado de acatar, pero por abandono o negligencia por quienes tienen que hacerla cumplir. Por lo tanto, lo que hay es que adaptar la reglamentación laboral a que todos los ciudadanos se mentalicen a que como tales tendrán dificultades para percibir tales o cuales complementos salariales, dándole dos años para ajustarse a lo legislado y de esta forma se habrá conseguido que el censo de españoles, candidatos todos a padecer infinidad de enfermedades, al afectarle la reglamentación de una manera directa al bolsillo, resultara más efectivo, el mentalizarse que el hacerles bajar de peso, con cualquier otro consejo, sistemas, dietas que se puedan sugerir para conseguirlo, que incumplan, o sea, que se mentalice al humano a cuidar su peso desde su niñez.
En una familia, si el padre es obeso, casi se puede asegurar que la esposa también lo sea o viceversa, y si nos fijamos en sus hijos normalmente también lo son, luego toda la familia se está acortando la vida y se está convirtiendo en enfermos en potencia. Todo esto en silencio, mientras que la televisión malgasta su tiempo con programas, no en formar, prevenir, enseñar o aconsejar al ciudadano como luchar contra esta plaga que los está matando.
Ortsac
© Editorial Leoncio Rodríguez, S.A. |Aviso legal | Mapa del sitio | Publicación digital controlada por OJD