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Las islas no capitalinas afirman que el problema del transporte ahoga su futuro

Presidentes insulares y empresarios se quejan de que llevar un producto desde una de las islas capitalinas al resto sea más caro que de la Península a Canarias, y piden soluciones a este hándicap, como el aumento de subvenciones, la mejora de las obligaciones de servicio público marítimo o eliminar las tasas portuarias.
28/oct/07 01:35
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El transporte es clave para que todos los canarios estén en una situación de igualdad. Los problemas en este sector, por tanto, tienen una repercusión directa en los ciudadanos y en las posibilidades de desarrollo de las Islas, y las no capitalinas tienen claro que el actual déficit, sobre todo en el marítimo, ahoga de forma drástica sus perspectivas futuras de crecimiento.

"Hemos sido siempre esclavos del transporte". De esta forma tan gráfica define el problema el presidente del Cabildo herreño, Tomás Padrón. Aunque ha habido avances en los últimos años, tanto él como el presidente de La Gomera, Casimiro Curbelo, y el de La Palma, José Luis Perestelo, tiene claro de que lo hecho es insuficiente, y que alguien tiene que tomar definitivamente una postura activa para solucionar este problema, algo que también reclama con urgencia el representante de los empresarios herreños, Herminio Sánchez.

Como ejemplo de su problema, destacan que transportar un producto desde Tenerife a su isla cuenta más que desde Barcelona a Canarias. En la actualidad hay ningún barco que vaya directamente de la Península a las islas periféricas, aunque La Palma ha llegado a un acuerdo con Acciona para establecer una línea con Cádiz.

Curbelo cuantifica lo que esto supone. Cuando una mercancía llega a Tenerife y hay que llevarla a la Gomera, el precio del transporte por kilogramo se eleva en 0,15 euros, lo que supone 20 o 25 euros más por tonelada, lo que tiene una repercusión enorme en el precio final de venta del producto.

Sánchez señala también como ejemplo que transportar un peque- ño paquete a El Hierro le cuesta al menos siete euros.

Además, en las islas no capitalinas no hay todavía, aunque se está trabajando en esa vía, almacenes comunes para estocaje de productos, que también abarataría el producto, ya que permitiría comprar en mayor cantidad.

A esto se añade las frecuencias de los transportes. Hace unos días se celebraba una manifestación en El Hierro para reclamar al Gobier- no canario una mejora de las obligaciones de servicio público, que hagan que las navieras tengan que cubrir unos servicios mínimos, y además se disponga de unos horarios un poco más operativos que los que hasta le fecha existen. Idéndica reclamación se hace también desde otras islas.

José Luis Perestelo destaca, además, que la situación es especialmente grave cuando se habla de medicamentos o mercancías perecederas, ya que tal y como está organizado ahora mismo el sistema de transportes, se presentan numerosos problemas para el abastacimiento de productos básicos, hecho que también presenta muchas dificultades para dar una salida adecuada a la producción propia más delicada.

Un apartado muy relevante de esta cuestión es el de la subvenciones, sobre todo por lo que se refiere a las que tratan de abaratar el transporte de las mercancías.

Subvenciones

La cantidad que existe para traer los productos desde la Península a Canarias llegará a 53 millones en 2008. Para el transporte de las islas capitalinas a las no capitalinas, la cantidad anual es de tres millones, claramente insuficiente si se quiere que a través de esta vía haya una mínima repercusión en el precio final de venta de los productos.

Además, el reparto de esas ayudas se hace al final de cada ejercicio a los transportistas, que no saben por tanto si van a recibir dinero o no, y cuánto será, por lo que no pueden repercutirlo, como sería lógico, en el momento en el que se produce la operación. El resultado final es que esa subvención casi no tiene ningún efecto positivo en la cesta de la compra en las islas periféricas.

Presidentes insulares y empresarios quieren también que se incrementen los porcentajes de subvención, que actualmente están para los productos básicos en un 50 por ciento para las mercancías desde las islas no capitalinas a las capitalinas, y del 30 por ciento a la inversa.

En cuanto al transporte de pasajeros, Padrón, Perestelo y Curbelo señalan que aunque la subvención se ha logrado elevar hasta el 50 por ciento, los ciudadanos de las islas no capitalinas siguen estando en desventaja cuando tienen que hacer varios trayectos, porque tampoco la tarifa "punto a punto" establecida hace un tiempo funciona del todo bien.

También reclaman que cuanto antes se ponga en marcha el billete único, que desde hace años se viene anunciando desde el Gobierno canario.

Política regional

La política autonómica de transportes es no sólo en esta materia, sino también en otras, insuficiente para las islas no capitalinas, que consideran que no vale con los planes que se presentan, que son pura teoría, sino que reclaman que se lleven a la práctica las acciones necesarias para mejorar el transporte, no sólo en materia marítima, sino también por carretera o, en lo que se pueda, en el aéreo.

Consideran que el transporte tiene que organizarse mejor en Canarias, y también desarrollar las leyes que se han aprobado recientemente en el Parlamento para regular esta materia.

A principios de 2006 había empadronados 21.952 gomeros, donde también aumenta en los últimos años, aunque muy lentamente, la población. En 2004 hubo 170 nacimientos frente a 161 defunciones, pero también recibe inmigrantes. Ese año hubo 53 matrimonios. De las 6.493 personas con empleo, 4.826 se dedican a los servicios, 1.164 a la construcción, 301 al sector industrial y 202 a la agricultura. Su nivel de paro según la encuesta de 2004 era del 11,2 por ciento. Su porcentaje de personas pensionistas es el más alto de Canarias, con el 18,7% de la población. Sin embargo, los índices de pobreza son mejores que la media, ya que están en un 16,5 por ciento de la población. Los ingresos medios por persona en 2004 eran de 534 euros. Un dato muy negativo para la isla es el de la cesta de la compra, ya que es la más cara de todo el Archipiélago y está un 5,5 por ciento por encima de la media. En el lado contrario, tiene el mayor porcentaje de personas que no saben leer y el menor de población con algún título universitario. También en La Gomera los índices de seguridad son mucho mejores que en la media de Canarias, y el 93 por ciento de los gomeros afirman que no sufren los efectos de la delincuencia.

La Isla del Meridiano es la menos poblada, con 10.668 habitantes a principios de 2006, cifra que también ha subido poco a poco en los últimos años, claramente gracias a la inmigración. En 2004 hubo 98 defunciones frente a 84 nacimientos, y se produjeron 33 matrimonios. De los 3.056 herreños con empleo, 2.151 se dedican al sector servicios, 595 a la construcción, 212 a la agricultura y 98 a alguna de las ramas de la industria. Como en todas las islas occidentales, el porcentaje de pensionistas es bastante alto. El nivel de paro, sin embargo, estaba en 2004 a la mitad de la media canaria, con sólo un 4,7 por ciento. Resulta especialmente llamativo el dato que se refiere a la pobreza, ya que el 28,8 por ciento de los herreños estaban en 2004 por debajo del umbral de la pobreza, 10 puntos por encima de la media del Archipiélago. En cuanto a los ingresos por persona, estaban en 506 euros mensuales, frente a los 558 de media. Los datos de la cesta de la compra tampoco son positivos, ya que los precios están por encima de la media, aunque por debajo de los de La Gomera, Lanzarote y Fuerteventura. En el lado más positivo, también parece que la seguridad es algo de lo que disfrutan los herreños más que ningún otro ciudadano de las Islas.

La Isla Bonita tenía a principios de 2006 una población de 86.062 habitantes, con un crecimiento moderado de población en los últimos años, muy por detrás de Tenerife y las tres islas orientales. Es la inmigración, en todo caso, la que provoca ese aumento, ya que el saldo vegetativo, al menos en 2004, fue negativo: Nacieron 681 niños y murieron 683 personas. Ese año hubo 256 matrimonios en La Palma. Según los datos del Istac de junio de 2007, había 25.003 personas empleadas. El mayor número, más de 17.500 se dedican al sector servicios, otros 4.500 a la construcción, 1.686 a la agricultura y otros 1.336 a la industria. El índice de personas bajo el umbral de la pobreza está muy por encima de la media canaria, y es del 24,9 por ciento de los palmeros, frente al 18,7 por ciento de los canarios. Hay que tener en cuenta que también hay más pensionistas que la media, y menos ocupados. El paro en una encuesta que se hizo en 2004 estaba en un 11,4 por ciento, frente al 9,1 por ciento de media. Los ingresos por persona ese año eran de 467 euros de media, frente a los 558 del conjunto de Canarias. Pero hay otros datos positivos. La cesta de la compra está más barata que la media, y la percepción de la seguridad en aspectos como robos, agresiones o delincuencia, es mucho menor que en las islas capitalinas.

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