Tenerife
Adquirir en formato PDF o consultar portada gratis
Adquirir en formato PDF o consultar portada gratis
LO ÚLTIMO:

EDITORIAL

Reflexiones para ser libres

28/oct/07 01:36
Compartir
Edición impresa Un comentario

Como dice Cervantes en el Quijote: "Ladran, amigo Sancho, luego cabalgamos". A pesar de los ladridos de algunos "perros", cuyo origen preferimos obviar, pues nuestros lectores ya los conocen ?y si no es así no se pierden nada?, EL DÍA se mantiene en su línea, defendiendo, no lo que de forma interesada algunos tildan como independentismo o separatismo, sino el nacionalismo y la soberanía. Un estatus que Canarias puede obtener algún día, tal vez pronto, aprovechando el mandato de la ONU para la descolonización, que expira en 2010. ¿Qué mal hay ?nos preguntamos? en que el canario desee ser libre y no quiera depender ni ser apabullado por el político situado a miles de kilómetros, o millas, o que llegan a las Islas para agraviarnos como si fuéramos los medianeros de su finca al que este Archipiélago le importa un rábano porque desconoce nuestra idiosincrasia? ¿Es que el canario no es hoy objeto de curiosidad, por ser diferente al peninsular y al europeo? Donde mejor encaja es en Bruselas, Nueva York o Dakar, pues en la Península no deja de ser un ser híbrido. "Usted es español, pero ¿de dónde?", preguntan algunos. "¿Dónde queda eso?", añaden una vez que se les indica que uno ha nacido o reside en Canarias. ¿Qué personalidad tiene el canario? ¿El timplillo, las viejas con papas? Algún que otro erudito de esta tierra, incluso determinadas figuras míticas como Alfredo Kraus, considerado uno de los mejores tenores líricos del mundo ?así lo defendemos en esta Casa?, no ha recibido el reconocimiento que se merecía en el extranjero al carecer de una personalidad diferenciada, propia.

Todo el mundo sabe que España está en Europa, aunque ahora políticamente en la cola, y que Malta, una isla menor que La Gomera, es una nación y soberana.

*** *** ***

Los últimos acontecimientos, por no decir faenas, vividos en Las Palmas, con la conformación de la nueva Ejecutiva Regional del Partido Socialista Canario, han puesto de manifiesto, una vez más, el predicamento que tiene Tenerife en los partidos estatales establecidos en las Islas. Personas de renombre de esta organización política, como por ejemplo José Segura, José Vicente González Bethencourt o Antonio Martinón, han sido minimizadas. Tenerife ha perdido fuerza, no tiene peso en el concierto de Canarias. Por eso ya advertimos el pasado martes en nuestro Editorial que EL DÍA sigue una línea nacionalista porque creemos que en estos momentos, y desde hace siglos, es lo que le conviene a Canarias. Estimamos que, por no tener suficiente fuerza esa ideología en la actualidad, ?porque se la han arrebatado arteramente los de enfrente? Tenerife y otras Islas están bajo el dominio político de Las Palmas y sus dirigentes. Este periódico quiere revertir esa situación de opresión, para que la armonía reine entre los canarios de todo el Archipiélago. Insistimos en lo que hemos dicho en otras ocasiones: aquí hay mucho nacionalista de diploma y manta esperancera, eruditos, teóricos y folclóricos, sí, pero nada activos, sin un planteamiento serio a corto y medio plazo, que es la soberanía, que es el sentimiento de la libertad, la esencia y aspiración del ser humano que nació y vivió libre hasta que lo encadenaron.

*** *** ***

¿Qué es el nacionalismo? Un ideal político, que tiene una finalidad: llegar a ser una nación, por la vía pacífica, política y diplomática . Canarias ?debe quedar claro desde ahora? no es una región o una comunidad continental, sino un archipiélago propiedad de España, conquistado por unas tropas mercenarias y acorazadas que casi terminan con todos los nativos, mujeres y niños incluidos. ¿Por qué sigue viva el alma canaria a la que tanto aludieron y cantan los escritores desde la Conquista? El nacionalismo nace en ese momento, por rencor a esa Conquista, por el maltrato y desprecio de la metrópoli a una gente noble y buena, que hasta en su dulce acento es muy distinta a la peninsular.

*** *** ***

Algún periodista "peninsular" establecido aquí en la Isla, pero jamás identificado con ella, trata de dar lecciones con su sapiencia, petulancia y pedantería, y de sorprender y difamar a los tinerfeños y a quien los defiende, EL DÍA . Él, junto a otros fracasados colegas suyos, no paran de ladrar.

*** *** ***

Un estudio encargado recientemente sobre nuestro pensamiento y línea editorial arroja un resultado muy halagüeño por el apoyo que prestan los canarios a la posición que defiende este periódico, aunque todavía hay sectores de la población que viven con el temor de la represión y el miedo metido en el cuerpo por culpa de determinados alcahuetes que están interesados, no sabemos bien por qué, en que nada se mueva y sigan las cadenas de Madrid y de Las Palmas. Temor, represión y engaño. Todo lo contrario a lo defendido por EL DÍA . Aquí sólo hemos hablado de libertad, aunque algún "sabiondillo" diga lo contrario en otro medio que, afortunadamente, tiene muy poca audiencia, prácticamente fracasado, en quiebra. Esa libertad a la que nos referimos una y otra vez no tiene por qué traer consigo la debacle económica o la invasión extranjera que alegan algunos interesados catastrofistas. En primer lugar, porque contamos con suficientes recursos económicos y podríamos utilizar, al igual que han hecho otros países más pequeños, la tecnología europea y oriental. En cuanto a nuestra protección, continuaremos bajo el manto protector de España, Europa, América y África. ¿Por qué no podemos ser como Malta, Islas Mauricio, Puerto Rico o Cabo Verde, por ejemplo, países con menores recursos que los nuestros, cuya gente tiene identidad propia y es feliz porque no tiene que soportar ya los caprichos o la bota política y administrativa opresora de un amo?

*** *** ***

Lo dijimos hace unos días: el elemento más perturbador de la armonía del Archipiélago es la tercera isla, Canaria, pues se le ha otorgado el "gran" sin tener valores, ni siquiera históricos o cartográficos que lo sustenten. Sólo se apoyan en la antigua confusión de unos autores ignorantes de la realidad geográfica del Archipiélago, y esto es cierto como un templo. La cartografía, repetimos, es contundentísima. Tampoco lo justifica el hecho de que los centros de decisión de los partidos estatales se concentren allí. Por eso es tan necesario e importante que el resto de las islas mediten y tengan en cuenta que sólo el nacionalismo, no de etiqueta o manta esperancera, recordamos, puede hacernos personas dignas, no sometidas ni a políticos ni a fuerzas de ningún tipo. Teniendo claro estos dos aspectos ?la necesidad del nacionalismo y que el "gran" es indebido y perturbador?, es el momento de aprovechar que la reforma del Estatuto de Autonomía ha sido rechazada para plantear uno texto más sencillo. Que armonice, una y no discrimine.

El primer paso es corregir las injusticias que contiene el actual en su preámbulo y que aquí hemos denominado las tres grandes mentiras ?enumeración de las islas por orden alfabético, el "gran" y el diseño del escudo? para colocar a Tenerife y al resto de las islas donde se merecen. No hay razones para mantener el "gran", a no ser que se pretenda romper la concordia entre todos los canarios. Un estatuto que mantenga este término es una infamia para el resto de las islas y sus redactores serán denostados de por vida. No se puede repetir la "hazaña" del texto actual, que sólo beneficia a Canaria, que fue obra de unos malintencionados y acomodaticios políticos.

El resto del texto podrá quedar reducido a un par de artículos que estarán vigentes mientras se consigue la libertad política y administrativa del Archipiélago y se establecen determinados lazos especiales con España, un estatuto especial que nos otorgue, de momento, una autonomía mucho mayor que la actual. ¿Por qué tenemos que continuar siendo una comunidad autónoma? ¿Porque una Constitución aprobada por una mayoría de votantes continentales así lo dispuso? Somos un archipiélago, no un región continental, y debemos ser autónomos, pero sin estar sujetos a ninguna autoridad peninsular. Insistimos, mantendremos lazos afectivos, pues queremos seguir unidos a España, pero ser nosotros mismos, no que nos gobiernen desde miles de kilómetros, pues eso supone ser unos siervos de cualquier chisgarabís instalado en Madrid.

*** *** ***

¿Y por qué no un Pacto de Soberanía Asociada, es decir, "un pacto confederal de igual a igual en el que las instituciones de gobierno de Puerto Rico tengan plena independencia para la dirección política interior y exterior dentro de un espacio económico compartido, con moneda común, defensa común y ciudadanía dual", como dice hoy en un artículo que publicamos Juan Jesús Ayala? "Eso es lo moderno y lo necesario para un territorio como el nuestro que, quiérase o no, cada vez importa menos a mucha gente que desde un nacionalismo español confuso pretende que en esta fiesta de la política" Canarias sea poco más o menos que un convidado de piedra.

*** *** ***

NO OLVIDEMOS los canarios que vivimos en un enclave estratégico, enclave en el que vivieron nuestros antepasados y lo harán los que nos sigan; un país extraordinario que sólo aspira y quiere ser libre, ser canario. Una Constitución como la actual española, que hemos respetado y seguiremos respetando, no nos puede obligar a ser un pueblo oprimido ni a ser distintos; no puede incluir lo que no le pertenece, como es el caso de Canarias, territorio distinto y muy distante. Es más fácil cambiar un artículo que obligar a un pueblo a que viva sometido.

 

...

 Última hora:

 Últimas galerías:

Cargando...

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Portada > Tenerife

© Editorial Leoncio Rodríguez, S.A. |Aviso legal | Mapa del sitio | Publicación digital controlada por OJD

eldia.es Dirección web de la noticia: