Los taxistas de Santa Cruz cumplieron con su cia anual con los ancianos del Asilo a los que hicieron disfrutar de una jornada inolvidable que tuvo su inicio temprano con la salida desde el recinto del barrio de Salamanca donde se concentraron los familiares de los mayores para ayudarles a incorporarse a los vehículos, muchos de ellos adaptados con el espacio para las sillas de ruedas. La primera parada tuvo lugar en el Ayuntamiento de Santa Cruz hasta donde llegaron las aproximadamente treinta unidades que formaron la comitiva para el traslado de casi un centenar de mayores por la calles de la capital tinerfeña hasta el Palacio de Viera y Clavijo. Molestó que la Casa de los Dragos estuviera cerrada cuando se había programado el saludo de las autoridades. Tampoco se repitió la escolta motorizada de la Policía Local habitual otros años. Pero nada empañó una jornada en la que la mirada ilusionada de los mayores bastó para justificar este esfuerzo desinteresado. Después del paso por el Cabildo y la Misa al mediodía en la iglesia del Cristo de Tacoronte, llegaría el almuerzo en un restaurante del Norte y luego el regreso por la tarde al Asilo. © Editorial Leoncio Rodríguez, S.A. |Aviso legal | Mapa del sitio | Publicación digital controlada por OJD