EL DÍA, S/C de Tenerife
La Autoridad Portuaria de Santa Cruz de Tenerife ya ha puesto manos a la obra para que cuanto antes la Comisión Europea permita actuar a la instalación portuaria santacrucera como Punto Designado de Importación (PDI), desde el que Sanidad Exterior pueda controlar las mercancías procedentes de terceros países que puedan estar afectadas por la aflatoxina.
De esta forma, los importadores de frutos secos desde terceros países podrán volver a transportar directamente la mercancía del país de origen a su destino final, sin tener que desembarcar antes en el puerto de Las Palmas, donde está ubicado el único PDI que existe en el Archipiélago.
Sustancia natural
En un principio, la Comisión Europea habilitó cinco PDI en las Islas para prevenir la presencia de la aflatoxina, una sustancia natural que puede contaminar determinados frutos secos y elevar el riesgo de padecer cáncer de hígado. Sin embargo, un año después, en junio de 2007, Bruselas modificó la Decisión 2006/504/CE, de 12 de julio de 2006 y quitó del Anexo II, en el que se incluía un listado con los PDI europeos, los puestos de control del puerto tinerfeño y de los tres principales aeropuertos canarios, debido a que no habían cumplido con los mínimos requisitos solicitados. Tras la queja formal formulada en días pasados por la Cámara tinerfeña a la Autoridad Portuaria tinerfeña, el ente que preside Pedro Rodríguez Zaragoza ya trabaja para resolver la situación creada, arbitrando una solución inmediata, que a la vez sea definitiva y no perjudique a las empresas de las Islas. Relacionado con este asunto, hay destacar que el puerto de Santa Cruz de Tenerife contará a finales de 2008 con un nuevo edificio en el que se centralizarán los servicios propios de los puntos de inspección fronteriza (PIF), que en la actualidad se encuentran dispersos por la instalación, construcción que una vez concluida será de las mayores y más modernas del país. La edificación, de dos plantas y una superficie construida de 4.655 metros cuadrados, 3.337 de ellos superficie útil, se alzará en una parcela de 7.244 metros ubicada en los rellenos de Cueva Bermeja.
Este tipo de construcción debe contar con una amplia gama de infraestructuras imprescindibles para los trabajos propios de un PIF. El futuro edificio integrará a Soivre (Servicio Oficial de Inspección, Vigilancia y Regulación de las Exportaciones), Aduanas y Sanidad Exterior, Animal y Vegetal, organismos todos ellos implicados en la inspección de mercancías.
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