EFE, Huesca
Familiares de los doce vecinos de Murillo de Gállego (Zaragoza) que fueron fusilados la madrugada del 18 de septiembre de 1936 en un campo cercano a la localidad próxima de Agüero (Huesca) y depositados en unas fosas que tuvieron que cavar antes recuperaron ayer los restos de sus parientes.
Setenta y un años después de producirse este asesinato, las familias de las víctimas se reunían en el Ayuntamiento de Murillo de Gállego para recoger las doce urnas con sus restos, en un acto al que asistieron los máximos responsables de UGT en Aragón, Julián Lóriz, y del PSOE en Huesca, José María Becana.
En el vestíbulo de la casa consistorial de Murillo, y ante las miradas de familiares y vecinos que se congregaron a la hora señalada, estaban colocadas las doce urnas con los restos de los fusilados.
En una pequeña estancia interior, se celebró un breve acto en recuerdo de las víctimas en el que intervinieron el líder sindical y miembros de la Fundación Bernardo Aladrén, entidad constituida por UGT.
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