HUMBERTO GONAR, Tenerife
Miguel Zerolo fue concejal de Fiestas antes que alcalde de Santa Cruz. Maribel Oñate, sin embargo, es la edil que más tiempo ha estado al frente de la organización y a su regreso vuelve al Carnaval. Zerolo, el concejal que apostó por los carteles "a dedo", contrasta su parecer sobre la fiesta con Oñate, que implantará el concurso de elección popular del reclamo. Zerolo recuerda el día que Tamayo sufrió miedo escénico y tuvo que sacarlo de la cama para dirigir la Gala. Oñate se duele por las críticas "injustas" de los Guachipanduzy. La gala de Egipto despierta en ambos la admiración, no así su valoración sobre los directores de la gala o los carteles del Carnaval.
-¿Cómo definiría sus etapas?
-Miguel Zerolo (M.Z.): Era igual que ahora, no es tan distinto.
-¿Ser concejal de Fiestas era un trampolín para llegar a la Alcaldía?
-M.Z.: No. Ser concejal de Fiestas es una oportunidad estupenda para que te conozcan porque estás en boca de todas las murgas. Es complicado ser concejal de Fiestas, no es sencillo.
-¿Se ha planteado Oñate que Fiestas le permita seguir los pasos de Zerolo y llegar a ser alcaldesa?
-Maribel Oñate (M.O.): No, nunca me he planteado esos objetivos (se ríe, casi ruborizada). Me gusta la fiesta, la gestión, moverme mucho, atender muchas cosas al mismo tiempo y dedicar mucho tiempo. Nunca he tenido ni tengo objetivos políticos, porque también tengo otra vida familiar. Es muy costoso para mí, como mujer, tener objetivos muy importantes. La vida familiar y personal la he sacrificado mucho por los horarios. ´También le ocurre al alcalde.
-¿Advierten diferencias del Carnaval de ayer al de hoy?
-M.O.: La esencia es la misma. He vuelto después de 12 años. El esquema de las galas, por ejemplo, es similar. Pero hay dos elementos nuevos. Uno, la gran masificación que comenzó a partir de que se batiera el récord Guinnes. Por una parte es bueno, porque atrae gente a Santa Cruz, por otra, comporta un montón de molestias. Si la fiesta si masifica disfruta mucha más gente pero se pierde el conocimiento de lo pequeño, y hay que trabajar la seguridad y otros factores añadidos para la seguridad. Por otro lado, como la técnica ha avanzado tanto, si ahora colocas un escenario que no tiene tanta luz resulta paupérrimo. El Carnaval y las fiestas locales cada vez van a más. La prueba más evidente está, incluso, en la exposición de los trajes. Los disfraces de hace 20 años ahora pueden parecer pobres y antes marcaron época y fueron sensacionales.
-M.Z.: Ha evolucionado al igual que la sociedad canaria.
-¿El Carnaval es más ruidoso?
-M.Z.: Sin duda. Hay más gente y eso se traduce en la calle en ruido. La tecnología ha avanzado y los sistemas de amplificación de música son mucho mejores.
-¿Comparten la opinión vecinal de sacar la fiesta del centro?
-M.Z.: Entre todos tenemos que hacer el esfuerzo de molestar lo menos posible a los vecinos de la zona centro. Pero sigo manteniendo que, cuando compraron las casas ahí, también eran conscientes de que el Carnaval se celebraba ahí. No se puede permitir que unos pocos se carguen o descafeínen una fiesta de interés turístico internacional, pero tampoco es permisible que el ayuntamiento no tome las medidas cautelares mínimas.
-M.O.: Existió un momento en el que el ruido se degeneró un poco, con un ruido gratuito en horas que ya no había gente en la calle. Más de una vez he pasado por la plaza del Príncipe, cerca del mediodía, y ya no había gente en la calle y estaba un bar en Villalba Hervás la música a todo meter.
-M.Z.: En ese caso, reconozco que los vecinos tienen el cien por cien de razón y que eso es totalmente racional y solucionable. Y en eso estamos para que no se den esos casos. No sucede igual con otras propuestas que demandan los residentes del centro, que son imposible de realizar.
En primera persona
-¿Cuál es su escenario favorito?
-M.Z.: Recuerdo con cariño el año de Roma, pero el escenario más bonito fue el de Egipto.
-M.O.: Sin duda, Egipto.
-¿Un lugar?
-M.Z.: El Carnaval no tiene un lugar, es una suma de lugares.
-M.O.: Mi Carnaval lo vinculo al pasadizo del Corynto.
-¿Debe haber un motivo?
-M.Z.: No es una iniciativa mala porque contribuye que mucha gente, con motivo de que hay un motivo, se haga un disfraz. Y eso permite vender más telas, va mejor el comercio.
-M.O.: La decisión del motivo fue un hallazgo del alcalde actual cuando fue concejal y creo que no se debería abandonar este formato.
-Alcalde, ¿comparte la decisión de suspender la elección de carteles "a dedo" que usted instauró?
-M.Z.: Cualquier fórmula vale, tanto el concurso, con un jurado de reconocido prestigio, o con un jurado popular. Un cartel lo haces no para la gente de aquí, que ya sabe cómo es el Carnaval. Haces un cartel para la promoción exterior, que incluso han pedido museos a nivel internacional.
-¿Está a favor de la designación "a dedo" o por concurso?
-M.Z.: Da igual. Hasta ahora ha sido por designación, un año un canario; otro, del exterior.
-M.O.: Elegir el cartel por concurso es una demanda popular extendida por la ciudad. Tenemos un fondo de arte muy valioso, pero habrá que valorar y ver que haya artistas muy importantes que hagan algo sobre el Carnaval. Siempre se puede hacer una exposición o un encargo aunque no sea un cartel.
-¿Cuál es su cartel favorito?
-M.Z.: El de César Manrique; a nivel de repercusión internacional, el de Dokoupil, sin duda.
-M.O.: Me gusta mucho el de Guillermo Pérez Villalta, que se ve la calle de San José como iluminadas. Es una obra de gran valor en el mercado. La obra de este año también me gusta. La gente del Carnaval es un poco conservadora.
-¿Cuál es la modalidad favorita?
-M.Z.: El Carnaval de la calle.
-M.O.: En la parte oficial, si tuviera que participar en algún grupo, sería murguera para decir todo lo que me pasa por la cabeza.
Versión murguera
-Si fueran letristas, ¿qué se reprocharían?
-M.Z.: Este año todavía nada. Siempre he dicho que me gusta el humor en las murgas y, lo más difícil, la crítica con humor. No podría ser letrista de murgas porque soy alcalde. Cuando deje de serlo, a lo mejor me dedico a eso.
-M.O.: Haría letras sin insultar.
-¿Sienten que lo han tratado de forma irrespetuosa?
-M.O.: Falta humor.
-M.Z.: A lo largo de tantos años, a mí las murgas me han dicho absolutamente de todo. Me han cantado cosas que he pensado que es verdad, como ocurrió con Bombones cuando denunció la falta de accesibilidad en la ciudad. Era un tema social, sin crítica. Lo oí y pensé que tenía razón. Otras veces he escuchado letras que he pensado que carecen de razón y, en otras oportunidades, han cantado temas que no tienen nada que ver con la realidad. A veces, he escuchado letras graciosas con respecto a mí, otras no tan graciosas y algunas realmente ofensivas.
-¿Lo dice por el tema que le dedicaron Singuangos?
-M.Z.: Después de escuchar tanto durante tanto tiempo, le digo una cosa: todo vale. Al ser político formamos parte del circo del propio Carnaval. Es normal que las murgas se metan con el alcalde con la concejala de Fiestas porque forma parte del tema. No se entendería si no lo hicieran. Hay que tomárselo como lo que es.
-¿Maribel Oñate se ha sentido ofendida alguna vez por una letra?
-M.O.: Si, con Guachi.
-¿Y el alcalde?
-M.Z.: En su momento, quizás. En el tiempo no creo que me hayan ofendido las letras de las murgas. Si escuchas los repertorios te das cuentas de que las letras, a juicio de quien las cantan, no tienen por qué tener razón, ni ser divertidas? Forma parte de un concurso de murgas y ya me lo tomo así.
-M.O.: Sí, pero una cosa es que exageren la realidad y que la deformen y la caricaturicen en un punto de verdad y me llamen enana porque soy baja y otra que la letra sea mentira. Me molesta la mentira porque se cuentan cosas que no son, y eso suele ocurrir mucho con el político. El último rumor es que dicen que vamos a poner el Entierro de la Sardina a las dos de la tarde. No es cierto.
-M.Z.: El año pasado, un componente de una murga que conozco me pidió que no anunciara que tal tema está arreglado porque tenía una canción para Carnaval sobre ese asunto. Me pidieron que no lo dijera porque le estropeaba la letra. ¿Y qué vas a hacer? Y sin embargo era un viaje contra el ayuntamiento. ¿Y qué vas a hacer? ¿Le vas a estropear la letra?
-M.O.: Yo con Guachipanduzy me dolí mucho porque dijeron que yo había manipulado algo que no era verdad. Dijeron que había influido en el jurado y eso no era verdad, porque no tenía nada que ver con esa decisión.
-Pero eso no lo cantaron, sino que lo denunciaron de viva voz?
M.O.- No lo cantaron. No sé si alrededor mío, alguien de la comisión o del ayuntamiento tuvo que ver con ese jurado. No puedo decir que no ocurriera, pero sí puedo garantizar que yo no influí.
-Un director de gala.
-M.Z.: José Tamayo marcó un momento determinado en la historia del Carnaval porque dio un salto de calidad. Creo que hay que reconocerle lo que hizo.
-M.O.: Me quedo con Jaime Azpilicueta, el actual. Pero cada uno ha tenido su etapa. Recuerdo a Eduardo Bazo cuando hizo México. Tenía unos conceptos muy buenos de teatros, pero una gala del Carnaval es muy difícil. Tamayo también trajo a quien ideó la construcción de la corona para la plaza de Toros, Gil Parrondo, que fue algo muy espectacular.
-M.Z.: El mejor director es el que hace cada año la gala. Y este año es Azpilicueta.
-Alcalde, ¿es verdad que Tamayo en su primera gala padeció miedo escénico y no se atrevió a salir del hotel la misma tarde de la gala para dirigirla?
-M.Z.: Es cierto. Tamayo sufrió miedo escénico, estaba malo y prefirió quedarse en el hotel. Recuerdo que fuimos Juan Viñas, yo y otra persona, pedimos la llave de la habitación, entramos y lo convencimos. Ya la gente esta esperando en la plaza.
-¿A Zerolo le hubiera gustado contar en las últimas elecciones con Maribel Oñate en su lista?
-M.O.: Me hubiera gustado tener a Miguel en mi lista?
-M.Z.: No me hizo falta porque, como estamos cogobernando, estamos juntos en el mismo equipo de gobierno.
-Entre Llanos y Zerolo, ¿a quien prefiere Maribel Oñate?
-M.O.: El alcalde es el alcalde. Ángel es el primer teniente de alcalde. Yo trabajo desde el PP.
-Pero, ¿quién de los dos toma las decisiones: Llanos o Zerolo?
-M.O.: El alcalde es quien nos marca las pautas. Él se reúne con el primer teniente de alcalde, comparte las cosas de cada área y luego nos marcan las pautas. Yo no despacho con el alcalde, sino que las decisiones ya me vienen un poco habladas.
-¿Cómo será el Carnaval 2008?
-M.Z.: Este año se apuesta sobre seguro: el cartel, el director de la gala, la concejala? Al final, después de las "amarguras" del año pasado, esperamos tener un Carnaval tranquilo.
-Alcalde, ¿contrató a Rafael Amargo como cortina de humo para desviar la atención de otros problemas municipales?
-M.Z.: Hace falta ser perverso para pensar eso. Cuando dijeron que iban a contratar a Rafael Amargo, me pareció bien. Un chico joven, con premios internacionales, que viene del mundo de la coreografía, con experiencia. Pensé que podía hacer una buena gala. Lo pensé yo como todo el mundo. Luego ocurrió lo que ocurrió y asumí la responsabilidad. Salió francamente mal. No siempre se acierta. No es menos cierto que en los dos días anteriores tuve que soportar muchos problemas.
-Un deseo para el Carnaval.
-M.Z.: Que la gente recuerde que esto es una fiesta y que reine el buen rollito.
-M.O.: Que reine la seguridad y no existan peleas. Ojalá volvamos al Carnaval que cuidamos cuando había gresca. Que la gente cargue las pilas para todo el año.
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