AGENCIAS, Cuba/Managua
El convaleciente presidente cubano, Fidel Castro, salió ayer en defensa de su colega de Venezuela, Hugo Chávez, y de sus críticas a "la Europa" que "pretendió dar lecciones de rectoría" en la Cumbre Iberoamericana de Santiago de Chile.
En un nuevo artículo de "reflexiones" publicado ayer en la prensa cubana, titulado "El valor de las ideas", Castro defendió la "crítica demoledora" de Chávez "a Europa", aunque no mencionó directamente su incidente con el presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, y con el Rey Juan Carlos.
"La crítica de Chávez a Europa fue demoledora. La Europa que precisamente pretendió dar lecciones de rectoría en esa Cumbre Iberoamericana", indicó Castro en este otro artículo de los que viene escribiendo desde finales de marzo para comentar asuntos internacionales. La defensa de Castro de la intervención de su amigo y aliado ya había sido anticipada en la sesión final de la Cumbre por la delegación cubana, que encabezó el vicepresidente Carlos Lage, quien opinó que Chávez tenía derecho a "defenderse" y que Aznar también había "atacado a la dignidad de Venezuela y a su presidente con epítetos y expresiones más graves".
Debates intensos
Por su parte, el presidente nicaragüense, Daniel Ortega, descartó ayer que los "debates intensos" mantenidos en la XVII Cumbre Iberoamericana vayan a poner en riesgo las relaciones entre España y Nicaragua.
Ortega destacó la "excelente iniciativa" que tuvo en la víspera de la cumbre la presidenta de Chile, Michelle Bachellet, de invitar a los gobernantes a una reunión privada "donde todo el mundo habló y dijo que esta ha sido la mejor cumbre, porque se logró hablar lo que nunca se había hablado con diferentes enfoques".
El presidente hizo estas declaraciones, que fueron difundidas por la emisora sandinista Radio Ya, en el cementerio de Santiago de Chile, tras depositar una ofrenda floral en la tumba del presidente chileno Salvador Allende.
Según el gobernante nicaragüense, las palabras ( "¿Por qué no te callas?") que durante el debate dirigió el Rey de España, Juan Carlos, al presidente de Venezuela, Hugo Chávez, se debieron a que el monarca "botó la gorra (perdió la paciencia)".
"Yo creo que en nuestros tiempos Juan Carlos vive en España y puede mandar a callar a sus súbditos, pero no al pueblo español, estoy seguro que no puede hacerlo", dijo Daniel Ortega.
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