LA CONSEJERA de Sanidad del Gobierno canario anuncia un plan de choque para acortar las listas de espera que estará dotado con 30 millones de euros y se desarrollará a lo largo de seis meses. Nada nos alegraría más que el éxito de Mercedes Roldós en esta empresa, pero los cimientos con los que empieza no son buenos.
De entrada, sus predecesores fueron incapaces de recortar las listas a niveles aceptables, es decir, donde no hubiera tanto sufrimiento físico del paciente, así que debe de haber algún obstáculo que todavía a nadie se le ha ocurrido remover para resolver este problema. A no ser que fuese una cuestión de incapacidad personal, que también pudiera ser.
En segundo lugar, el planteamiento de la consejera de Sanidad es el tratamiento de choque, es decir, una acción rápida y contundente, lo cual no garantiza que las listas reducidas en un primer momento continúen en los mismos niveles en el futuro. Es de suponer que esas medidas, que seguramente pasarán por ampliar la concertación con la sanidad privada y, tal vez, por un programa de apertura de quirófanos por la tarde, deberían mantenerse en el tiempo hasta abordar las raíces del problema, esto es, la escasez de médicos, sobre todo especialistas, y el exceso de demanda asistencial.
Pero existe un tercer inconveniente para que el plan de la consejera comience con buen pie, y es el enfrentamiento con el personal sanitario a cuenta de incumplimientos de su antecesora en el cargo, lo cual trae aparejada una buena carga de desconfianza del personal sanitario hacia las medidas de la nueva responsable de la consejería.
En definitiva, hará falta algo más que ganas y dinero para resolver la más grave deficiencia que aqueja a la sanidad pública canaria desde hace lustros: listas de espera de las más largas de España y en todos los capítulos: intervenciones quirúrgicas y los dos pasos que las preceden, consulta con el especialista y realización de pruebas diagnósticas; harán falta inteligencia, para buscar soluciones firmes y duraderas, y tacto, para acabar con el permanente enfrentamiento Administración-sindicatos sanitarios y poner a los trabajadores de parte de la primera. Por tanto, déjense ya de buscar consensos etéreos sobre principios teóricos -como el Pacto Social por la Sanidad-, no caigan en la tentación de "maquillar" las cifras de las listas -como se ha hecho en alguna ocasión- y pónganse a trabajar de verdad en poner fin al sufrimiento de tantos canarios.
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