L.C., S/C de Tenerife
"La Organización Mundial de la Salud dice que el 30% de la población mundial es alérgica, por lo que en Canarias hay 600.000 alérgicos". El presidente de la Sociedad Canaria de Asma, Alergia, Inmunología y Biología Molecular, el doctor Fernando de la Torre, explicó ayer que "a mediados del siglo XXI podemos tener el 50% de la población alérgica". Durante la presentación de las XXI Jornadas Canarias de Alergia e Inmunología Clínica, De la Torre mencionó datos de la OMS para advertir sobre las condiciones atmosféricas y los cambios a los que se enfrenta el Archipiélago.
"El asma afecta a un 14% de la población en toda Canarias y hace unos años era sólo el 7%; el 9% es alérgico a los medicamentos; la rinitis afecta al 28%...". La lista de afecciones y afectados es larga y engloba casos tan curiosos como el de un diabético alérgico a las insulinas, según contó el experto.
Además, la población canaria es más sensible a padecer alergias (que son una reacción atípica a un estímulo normal) porque es una "población atópica", con un componente genético marcado por "la consanguinidad hace mucho tiempo".
Una de las conferencias que seguro más dará qué hablar será la de la doctora Alicia Armentia, adjunta al Servicio de Alergia del Hospital Clínico de Valladolid. Armentia hablará sobre "La importancia del cambio climático en las enfermedades alérgicas". Un tema muy en boca de todos y al que no hay que hacer de menos.
"El cambio climático es un peligro para Canarias", detalló el doctor Fernando de la Torre, porque las Islas "van a padecer enfermedades traídas de África, como todas las relacionadas con picaduras de mosquitos o moscas". La cercanía del continente africano y el progresivo aumento de las temperaturas podría hacer que estas especies encontraran un medio óptimo en las Islas, según el experto.
"Existen hasta seis tipologías de alergias diferentes, aunque las más tratadas son las tipo 1 y 2", detalló De la Torre, que se quejó de la falta de apoyo de "los políticos" para mejorar la vida de las personas que sufren este problema.
"A la hora de hacer un parque, de plantar, les hemos dicho una y otra vez que nos consulten porque, por ejemplo, el césped es fatal para los alérgicos porque es una gramínea", se quejó el organizador de estas jornadas.
© Editorial Leoncio Rodríguez, S.A. |Aviso legal | Mapa del sitio | Publicación digital controlada por OJD