Hacer deporte a deshora molesta
Molesta a otros, claro. Por ejemplo, a los vecinos que viven alrededor del parque Don Quijote, de la capital tinerfeña, donde existe una cancha de baloncesto que está iluminada toda la noche y siempre hay algún jovencito que no tiene mejor momento para jugar que las doce, la una o más tarde, de madrugada. En el silencio, los botes y golpes al tablero de un balón de baloncesto se oyen bastante. Lo suficiente como para no dejar dormir.
No se lleven el material para el plan de barrios
Parece mentira que a estas alturas todavía haya gente para todo. Nos comentan que se están llevando los materiales necesarios para ejecutar el plan de barrios en las zonas de la Cruz del Señor y El Perú. Sin ningún tipo de contemplaciones desaparecen bolsas de cemento, losetas y hasta bordillos, y después el resto de los vecinos dicen que no se acaban las obras. Para poder mejorar las calles de Santa Cruz hacen falta materiales. No se los lleven.
Ya no nos dejan ni los laureles del parque
Primero fue la plaza Weyler y mañana, y durante tres fines de semana consecutivos, será el parque García Sanabria quien vea cómo sus laureles de Indias van desapareciendo. Una matanza vegetal sin precedentes. Nadie concibe esta ciudad sin dichas especies. Aunque el ayuntamiento afirma que los citados árboles están enfermos y había que talarlos en ambos entornos, hay ciudadanos que califican el hecho de intolerable.
Recogida selectiva con poca frecuencia
En más de una ocasión, y en este mismo lugar, muchos vecinos de Santa Cruz se han quejado de que por una parte se intente concienciar a la población para que separe la basura en sus domicilios y la deposite en los contenedores específicos y, por otro, que no se revise la frecuencia de recogida de los mismos. Sobre todo en zonas comerciales como La Salle, donde es frecuente la imagen de los contenedores repletos y lo que no cabe en el suelo.
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