CIERTO PERIODISTA de un medio de Las Palmas debiera ser más prudente antes de lanzar sus dardos de cada lunes sin entender el verdadero sentido de aquello que critica. Claro que también lo hace porque su isla está a salvo de los agravios que sufren otras que no se encuentran protegidas por el paraguas centralista. Este colega se pica y responde con insultos a lo que es una simple constatación física que hacemos aquí: que Canaria, como siempre se le llamó a su tierra, es más seca y que apenas tiene unos manchones verdes (Vega de San Mateo, Tejeda y poco más), y que, por esa circunstancia, una vista aérea de la misma da sensación de sequedad, de lugar desangelado. También son áridas y secas las otras islas de la provincia oriental, pero, al menos, tienen otros alicientes que compensan la carencia de verdor y de agua. Lanzarote, su espectacular paisaje volcánico y la obra de César Manrique; Fuerteventura, sus playas doradas y kilométricas. Además, en ambos lugares se nota la incomodidad de sus habitantes por tener sobre ellos el dominio cercano de Las Palmas, que, a su vez, les transmite el del Gobierno central. Por eso, allí también hay más ansias de soberanía y de liberación de la tiranía de sus vecinos. En cambio, en la isla que siempre se llamó Canaria, sin el "gran" -añadido por algún autor confundido por las primeras impresiones y perpetuado después por historiadores que se limitaron a copiar-, no tienen esas aspiraciones de libertad, de verdadero autogobierno porque ya disfrutan de ese privilegio gracias a la predilección que sienten por ellos los partidos que siempre gobiernan en Madrid.
Conste que la propiedad de EL DÍA tiene raíces familiares en esa isla de la que hablamos, pero fueron raíces podridas y, por tanto, mejor olvidarlas. Y conste también que, desde hace bastantes años, y siempre, este periódico simpatiza con el pueblo de allá. Por eso nuestras críticas no van dirigidas contra él, sino contra sus dirigentes políticos y algunos de la prensa; es decir, contra los depredadores y los envidiosos; contra los testaferros de los poderosos que nos atacan a diario. En resumen, los que siempre han maltratado a Tenerife y sus "chichas", como les gusta llamarnos.
Hemos dicho antes "y algunos de la prensa". Ahora señalamos a un ignorante convicto de la prensa canariona y le decimos: El DÍA siempre ha estado con todas las islas del archipiélago, incluso con la tercera, con Canaria. A ese insultador contumaz, indigno de la profesión, le dan náuseas las Islas Afortunadas y, sobre todo, la más afortunada, Tenerife. Porque sólo ama y defiende, y no hace mal, a su desangelada Canaria.
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