EFE, Barcelona
El entrenador del Barcelona, Frank Rijkaard, obligó ayer a Ronaldinho a prolongar su entrenamiento pese a que el brasileño ya había decidido enfilar el camino a los vestuarios.
Rijkaard llamó a Ronaldinho cuando éste se disponía a abandonar el campo de La Masía, en Barcelona, junto a Leo Messi y otros titulares del partido del domingo, y le indicó que todavía debía completar unos ejercicios antes de irse a la ducha.
Ronaldinho, acostumbrado a quedarse en el gimnasio en las sesiones de recuperación o a dar por finalizadas las mismas cuando él lo consideraba oportuno, aceptó las órdenes del técnico de mala gana y, con semblante serio y aire displicente, se dispuso a completar los ejercicios físicos.
Frank Rijkaard, no contento con la actitud del jugador, incluso se acercó corriendo hacia él para que aumentara la intensidad en estos últimos minutos de entrenamiento, mientras el delantero hacía como si las consignas de su entrenador no fueran con él.
Cabe recordar que Ronaldinho recuperó la titularidad la pasada jornada de Liga ante el Deportivo de La Coruña en el Camp Nou (2-1).
© Editorial Leoncio Rodríguez, S.A. |Aviso legal | Mapa del sitio | Publicación digital controlada por OJD