EFE, Río de Janeiro
Miss Brasil, Natalia Guimaraes, donó ayer uno de los vestidos que utilizó en el concurso Miss Universo al Santuario de Nuestra Señora de Aparecida, que visitó el papa Benedicto XVI el pasado mayo, según fuentes religiosas.
El vestido, valorado en unos 17.000 dólares, fue el que llevó la brasileña en la última competición de Miss Universo, en la que quedó segunda clasificada tras la japonesa Riyo Mori, en una decisión que causó cierta polémica en Brasil.
© Editorial Leoncio Rodríguez, S.A. |Aviso legal | Mapa del sitio | Publicación digital controlada por OJD