"De la seguridad sé lo mismo que cualquiera. He estado en Navidad en el campo, desconectado de todo, y no sé más de lo que se ha escrito. El atentado que hubo, y que los organizadores han pedido a las autoridades que garanticen la seguridad en Mauritania, pero poco más". Sainz habla de sensaciones: "Yo he llegado en las ocasiones en las que he corrido, pero lo que se siente es alivio de que se ha acabado. Como espectáculo no es que sea nada del otro mundo. Me lo esperaba más majestuoso la primera vez que llegue allí, pero para el piloto es sobre todo la satisfacción de haber cumplido una meta". El piloto español tiene la experiencia de ediciones anteriores, pero es consciente de que en una carrera de estas características la suerte juega un papel fundamental y que, a veces, para llegar a la meta es necesario algo más que la experiencia y que la fiabilidad de los vehículos. La cuenta atrás se ha iniciado y la representación española será de las más amplias y Carlos Sainz será uno de sus buques insignias en esta edición.