V.M., S/C de La Palma
Hace cien años, un siglo, Santa Cruz de La Palma vio nacer a uno de sus hijos más ilustres, quizás también a uno de los grandes intelectuales del siglo XX en todas las Islas, José Pérez Vidal, fallecido en 1990 después de una vida dedicada en gran parte a la lingüística y a la etnología, sin dejar de lado, más bien al contrario, otras manifestaciones culturales y artísticas de primer orden.
Su huella se mantiene viva, intacta, pero las instituciones, al igual que sus familiares, son conscientes de la importancia de mantener su recuerdo para generaciones futuras. Ese convencimiento se vio ayer reflejado en el descubrimiento de un mural cerámico, alusivo al mar, en la que fue su casa natal, en el "corazón" de Santa Cruz de La Palma, desde aquella vivienda en la que muchas veces miró al horizonte buscando, seguramente, respuestas para tantas preguntas que surgen de la mente de un hombre de la ciencia y la investigación.
La obra, que desde ayer forma parte del patrimonio artístico urbano de Santa Cruz de La Palma, recoge uno de los poemas, escrito en 1928, del homenajeado: "Barquero, amigo barquero/llévame al mar en tu barca/ que está mi barquita rota/ y yo me acabo en la playa...".
Ante una nutrida representación de la familia del homenajeado y público en general, el presidente del Cabildo insular, José Luis Perestelo, y el alcalde de Santa Cruz de La Palma, Juan Ramón Felipe, presidieron el acto de descubrimiento del mural, en el callejón Tedote, después de que ambos destacaran la figura y obra de José Pérez Vidal y la importancia de que generaciones futuras puedan conocer su gran labor. También intervino un portavoz de la familia, que recordó momentos vividos con el gran investigador y agradeció a las instituciones, tanto al Cabildo como al ayuntamiento, la celebración de este reconocimiento.
Fue, en definitiva, un acto cargado de sentimientos, pero sencillo. En la línea, sin alterar la "historia vivida", de la propia personalidad de José Pérez Vidal. Sólo hace falta seguir algunas manifestaciones que realizó en vida para darse cuenta de su humildad, sobre todo aquella vez en la que llegó a definirse como una persona "normal y vulgar" que no destacaba de las demás. Sí, era un hombre sabio.
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