La Laguna

Valle de Guerra conserva la vara de mando de los alcaldes de su antiguo ayuntamiento

La presidenta de la Asociación de Amas de Casa Atlántida, Concha Mendoza González, la guarda en una vitrina especial en su casa y desveló a EL DÍA el secreto que guarda, ya que al tirar de su empuñadura aparece un florete que tiene en su interior y que usarían los alcaldes antaño para defenderse de sus agresores.
D. BARBUZANO, La Laguna
10/feb/08 18:55 PM
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La presidenta de la Asociación de Amas de Casa Atlántida, Concha Mendoza González, guarda, desde hace 20 años, la vara de mando de los antiguos alcaldes que tuvo el antiguo Ayuntamiento de Valle de Guerra que, según la documentación consultada, se remonta al menos a 1780, año en que su alcalde fue Salvador García.

La vara está hecha en madera noble, ya que se ha conservado en perfecto estado, y tiene su empuñadura y varios tramos enriquecidos con metal con decoraciones sencillas. La cabeza de la empuñadura presenta un sello con un grabado borrado por el uso a través de los siglos y un poco más abajo un orificio traviesa la madera, en cuyo interior hay un cordón de cuyos extremos penden dos borlas de color rojo.

Pero Concha Mendoza desveló a EL DÍA el gran secreto de esta vara de mando municipal, y es que tirando de la empuñadura, ésta se convierte en un florete de acero como arma de defensa que se guarda en el interior de dicho elemento de gobierno.

Concha Mendoza contó que la vara se la regaló su tío Francisco Herrera Bello, cariñosamente conocido como "Pancho El Latonero", quien la obtuvo, a su vez, de un vallero al que llamaban "Juan El Secretario", biznieto del último secretario que tuvo el Ayuntamiento de Valle de Guerra en 1846, año en que cerró sus puertas dicho consistorio y lo asumió el de La Laguna. El citado Juan usaba la vara por los caminos como elemento de apoyo dada su edad y Francisco Herrera la recuperó, al cambiársela por uno de los valiosos bastones que hacía.

Concha Mendoza González nació en Valle de Guerra, tiene en la actualidad 75 años de edad y toda su vida ha trabajo por su pueblo en Acción Católica, como monitora de manualidades del Ayuntamiento lagunero y, principalmente, como presidenta de la Asociación de Amas de Casa Atlántida. En 1990, el Gobierno de Canarias le concedió la Medalla de Oro por la mejor bandeja de frutas naturales que presentó en la exposición de Agro Canarias.

Está convencida de que si no hubiese sido por su tío y por su entrega a cuidar la vara, Valle de Guerra no tendría hoy dicho e importante símbolo del acontecer histórico-administrativo de su pueblo.

"Al admirar cada día la vara -dijo Concha Mendoza- pienso en los diferentes alcaldes que lucharon por Valle de Guerra y me da fuerzas para seguir su ejemplo y ayudar en lo que pueda para que este pueblo lagunero tenga cada vez un futuro más próspero como así está sucediendo".

Valle de Guerra fue un municipio independiente hasta 1846, fecha en la que fue anexionado al de La Laguna junto con Punta del Hidalgo y Tejina.

Desde finales del siglo XV, aún en proceso de colonización, el conquistador Lope Fernández (o Hernández, ya que aparece de las dos maneras) puso sus ojos en este Valle: "El veinte de septiembre de 1498 le hicieron los Reyes Católicos, y en su nombre el Gobernador Don Alonso Fernández de Lugo, merced de un extenso valle, de 30 cahíces de extensión, en el antiguo reino de Tacoronte, que tomó el nombre de su familia y donde levantó en su piedad la ermita de San Francisco de Paula".

Del padrón de 1780 de Valle de Guerra se constata que en este año contaba con 92 vecinos y su alcalde era Salvador García. A principios del siglo XIX, Juan Primo de la Guerra dio cuenta en su diario de la elección del alcalde el 31 de diciembre de 1802: "Salió electo alcalde de Valle de Guerra para el año próximo Domingo Alfonso de Armas, vecino de El Boquerón, medianero en la hacienda de Carta que poseen el capitán Diego Reguera y Luis Fonspertuis".

Municipio independiente

Más tarde, con la Constitución de las Cortes de Cádiz en 1812, que, como otras, intervenían en la ordenación y administración, se acordó que aquellas localidades que tuvieran parroquia o ermita podían constituirse en municipio independiente. A partir de aquí fueron muchas las localidades que solicitaron ayuntamiento propio. Se sabe, por ejemplo, que el Ayuntamiento Constitucional de Tejina fue creado a principios del siglo XIX, al que pertenecía también la localidad de Bajamar. Casi a mediados del siglo XIX ya cuenta con 776 vecinos y el alcalde era propuesto por el vecindario y designado por la Real Audiencia. Al parecer, los creadores de estos ayuntamientos abandonaron el lugar, los grandes propietarios se marcharon, y los vecinos se quedaron.

El Ayuntamiento de Valle de Guerra fue uno de los primeros en aceptar su agregación a la Junta de La Laguna y el 15 de mayo de 1846 el Ministerio de la Gobernación comunicó la siguiente real orden: "Conformándose S. M con lo propuesto por V. S y por esa diputación provincial se ha servido mandar que se suprima el Ayuntamiento de Valle de Guerra, y que su territorio se agregue al distrito municipal de San Cristóbal de La Laguna".