D. BARBUZANO, La Laguna
La fuente de la plaza del Adelantado, que data de 1869, es la única superviviente de las que ha tenido La Laguna a lo largo de su historia, pero lleva un tiempo que, aunque es mimada a diario por los jardineros, su mármol de Marsella ha comenzado a oscurecerse por determinadas zonas. Ello no ha ocurrido por la tristeza, al no verse rodeada de tanta gente como cuando estaba abierto el antiguo mercado municipal, sino por la falta de atención de las áreas responsables de la misma, como podrían ser Parques y Jardines o Patrimonio, por no decir el ayuntamiento entero, incluidos los grupos de la oposición, ya que dicho elemento decorativo es propiedad del consistorio, es decir, de la Ciudad Patrimonio de la Humanidad que es Aguere.
Los abuelos, como don Domingo y don Antonio, que todavía son fieles a mantener sus tertulias en la plaza del Adelantado, y no en la del Cristo, y que saben mucho, más por años que por formación técnica, dicen que "lo que pasa es que los políticos tienen mucho trabajo para mejorar un municipio tan grande como el lagunero. Por ello debía haber un buen asesor que sienta esta ciudad y que, en lugar de estar cambiando el ambiente de nuestras calles, como ocurre con las farolas, se dé cuenta de que La Laguna es una ciudad muy vieja. Por ello, debería centrar su trabajo, poco a poco y con calma, en visitar nuestro patrimonio y apuntar los problemas, como esta fuente que empieza a estar sucia porque ya han pasado años desde la última vez que la limpiaron, y muros, tejados o campanas que creemos que serán tenidos en cuenta sólo el día que caigan sobre nuestras cabezas".
La fuente de la plaza del Adelantado, a cierta distancia, luce igual que siempre con toda la hermosura con la que fue labrada en Marsella, pero al aproximarse la imagen es diferente, ya que ha empezado a oscurecerse en determinadas zonas por falta de atención. En el borde de su base y el de su primera taza en las que los leones proyectan chorros de agua, y los pilares que parten de su parte central, hay varias manchas de humedad que ocultan el blanco del noble mármol, zonas en las que, según los técnicos consultados por este periódico, "la suciedad es más difícil de eliminar". Además, en lugar de utilizar un filtro estético de metal para el desagüe se ha puesto una botella de plástico.
Los especialistas añadieron que la limpieza, en monumentos como esta fuente, se debe aplicar sin dejar pasar muchos años, "con el fin de eliminar el material acumulado a lo largo del tiempo sobre la superficie del mármol, como el polvo, la humedad, el humo del tráfico o los excrementos de las palomas que a diario acuden a la misma a bañarse y beber agua".
Consideraron que la fuente hay que mantenerla limpia, ahora que la suciedad todavía es poca, no sólo por estética sino para sanear unas superficies que, de no ser limpiadas, seguirán deteriorándose progresivamente. "Es muy conveniente -añadieron- que en las actuaciones que se emprendan para limpiar un monumento como este intervengan profesionales de la restauración, versados tanto en los aspectos técnicos como en los artesanales del oficio.
De la fuente hay que destacar que el 20 de marzo de 1869, la sociedad Ghirlanda Hermanos comunicó al Ayuntamiento de La Laguna que el día 6 del citado mes había sido embarcada en Marsella la fuente encargada por los responsables del gobierno lagunero. Costó 18.797 francos.
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