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EEUU DEUDA

Obama convoca otra reunión con los líderes del Congreso

Washington, EFECOM
23/jul/11 10:03 AM
eldia.es

Washington, EFECOM El presidente de EE.UU., Barack Obama, se reunirá hoy en la Casa Blanca con los principales líderes demócratas y republicanos del Congreso para insistir en la búsqueda de un plan fiscal que conjure la suspensión de pagos el próximo 2 de agosto.

Durante su acostumbrado discurso radiofónico y por internet de los sábados, cinco horas antes del encuentro, Obama reiteró la urgencia de pactar un acuerdo bipartidista y "equilibrado" para reducir el déficit, pero sin perjudicar a la clase media.

"En Washington les gusta culparse unos a otros por este problema (de la deuda). Pero la verdad es que ninguno de los dos partidos está libre de culpa y ambos tienen la responsabilidad de hacer algo al respecto", dijo Obama.

Recordó que, así como las familias realizan sacrificios para ajustar sus presupuestos, también el Congreso debe hacer lo mismo, y eso requerirá que tanto demócratas como republicanos dejen de lado sus diferencias "y hagan lo correcto para el país".

"Necesitamos una respuesta que combata el despilfarro en el presupuesto y elimine los proyectos especiales que cuestan miles de millones de dólares", además de hacer "serios recortes presupuestarios", observó Obama, algo que ha venido repitiendo desde que se implicó personalmente en las negociaciones.

Sus súplicas no han logrado suavizar las rígidas posturas en los corredores del Congreso.

El Departamento del Tesoro ha advertido que, sin un aumento en el límite de la deuda de 14,29 billones de dólares, el país corre el riesgo de quedarse sin dinero para cumplir con sus obligaciones.

La suspensión de pagos, a su vez, desencadenaría una desestabilización de los mercados financieros internacionales y pondría a la economía estadounidense peligrosamente al borde de una severa recesión, según expertos.

La lucha ideológica entre demócratas y republicanos gira principalmente en torno a la exigencia de los republicanos de hacer profundos recortes en los gastos fiscales, y a la de los demócratas de aumentar los impuestos a los ricos y grandes corporaciones.

En ese sentido, Obama dijo que pese a la necesidad de hacer grandes recortes "no es correcto pedirle a las familias de clase media que paguen más por la universidad antes de pedirle a las grandes corporaciones que paguen su justa cuota de los impuestos".

El mandatario vaticinó que habrá "mucho regateo" sobre los detalles del plan en los próximos días pero, a su juicio, las opciones son muy claras: forjar un acuerdo bipartidista para fortalecer la economía y legar a los niños un futuro mejor, o continuar la andanada de "insultos, exigencias y ultimátum...sin lograr nada".

Obama hizo esas declaraciones después de que, ante la frustración por el estancamiento de las negociaciones, el presidente de la Cámara de Representantes, el republicano John Boehner, abandonase la noche del viernes el diálogo y decidiera negociar sólo con los líderes del Senado.

Boehner explicó en una carta a sus correligionarios que abandonaba la mesa de negociaciones porque no pudo "conectar" con el presidente Obama para lograr una solución.

No es la primera vez que un líder republicano tira la toalla y abandona las negociaciones. A finales de junio pasado, también el líder de la mayoría republicana en la Cámara baja y representante de Virginia, Eric Cantor, abandonó el diálogo.

El pasado día 14, también Obama se retiró enervado de una reunión con los congresistas, según algunos de los líderes republicanos.

Algunos observadores esperan que el drama de estas "rabietas" sea tan sólo una transición a la fase final que, tras una serie de concesiones de ambas partes, produzca un acuerdo.

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