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Más de 50 familias denuncian un taller que pone en peligro sus vidas

Los vecinos no soportan más los ruidos de la maquinaria ni el olor a pintura que emiten las chimeneas, que, como dice la Policía Ecológica, "produce efectos indeseables para la salud".
Domingo Barbuzano, La Laguna
18/mar/13 0:49 AM
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La presencia de un taller de chapa y pintura en el barrio de La Piterita ha cambiado, de la noche a la mañana, la vida de más de 50 familias, que han firmado un escrito remitido al Ayuntamiento de La Laguna hace más de un año denunciando el hecho sin haber recibido respuesta hasta la fecha.

Los vecinos que viven en las calles Tulipán y El Embudo, cansados de que el ayuntamiento no les haga caso, han recurrido a esta vía para denunciar su situación a la sociedad.

Frente a las viviendas hay una gran nave en la que en su día estaba la empresa Jugos La Verja, la cual, al trasladarse, fue ocupada por un taller de chapa y pintura de vehículos.

En la cubierta del taller hay muchas chimeneas que proyectan el olor a la pintura y partículas procedentes del lijado de los vehículos, que, según los vecinos que tienen sus casas pegadas a la nave, "perjudica cada día más a nuestra salud y tememos muchos por nuestros niños pequeños".

Una madre cuya vivienda está anexa al taller explica cómo es un día de su vida: "Mi calvario comienza a las 6:30 horas cuando el ruido de las grandes puertas de hierro de la nave nos aparta del sueño. A las 7:00 horas comienza toda clase de ruidos procedentes de las diferentes maquinarias que a veces se prolonga hasta las 20:00 horas. Y por si fuera poco tengo que salir con mi familia a la calle a respirar o dormir en otra zona de mi casa, porque es insoportable afrontar los olores de la pintura y esas partículas que salen al aire, que ya no es tan limpio como en el pasado".

Esta madre, por todo ello, afirmó que "el taller ha cambiado mi calidad de vida, hasta tal punto que la ansiedad que tengo por los ruidos y el pensar los problemas que pueden representar para mi salud el olor a pintura me han llevado a que tenga que estar medicándome contra los nervios que presento como tantas otras familias afectadas".

Los residentes en la zona sostienen que el taller no tiene licencia, según se ha informado en Urbanismo, o que se podría estar tramitando.

Los informes negativos se refieren al año 2011, en que el concejal de Urbanismo, Juan Manuel Bethencour, afirmó en la prensa "que uno de los principales problemas son los ruidos de los talleres instalados junto a las viviendas. Hace poco visité uno en La Piterita en el que habíamos pedido que se tomaran medidas correctoras del ruido porque a los vecinos de al lado les causaba muchas molestias".