Cultura y Espectáculos

Dos vidas alrededor del bolero

Jorge Dávila (@davilatoor)
16/ene/14 1:04 AM
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Un momento del montaje./CEDIDA/

Jorge Dávila (@davilatoor)

Una hora y media alrededor del bolero. Esa es la guía sobre la que circula "La tarde que vi llover", un proyecto de teatro musical producido por Borja Lynch cuyo guion y dirección ha desarrollado César Yanes, quien, a su vez, es uno de los actores de una obra que coprotagoniza con la actriz Mar Gutiérrez. El Auditorio Teobaldo Power de La Orotava acoge esta noche, a partir de las 21:00 horas, el estreno de una producción que comenzó a latir en mayo de 2013.

"Desde el principio nos dimos cuenta de que había una gran historia para mostrar al público", describe Borja sobre un boceto que en sus orígenes nació con otro propósito. Yanes fue el encargado de trazar las coordenadas escénicas de un formato que mañana volverá a programarse (21:00 horas) en el Teobaldo Power orotavense. "Mi primera intención era montar una trama vinculada con el público infantil, pero esos planes fueron modificados porque aquí había algo mucho más profundo que contar y así fue cómo César Yanes moldeó un título que tiene buena pinta", vaticina Borja.

Además de Yanes, que da vida a Manuel y a Carlos, que es el hijo de Manuel y Maite, Gutiérrez, que es Maite y la amante de Manuel, en el escenario también van a aparecer los músicos de una banda que está dirigida por Juan Carlos León "Mosco" (teclados y saxo), Felu Morales (bajo y guitarra), Patricio León (guitarra eléctrica, guitarra española y timple) y José Pepucho (percusión).

Juan Carlos León "Mosco" es el responsable de los arreglos y las adaptaciones musicales de una obra que "destila" boleros. "Es uno de los géneros que sirven para enamorarse, para fracturar relaciones, para promover reconciliaciones o para buscar nuevos caminos en solitario", enumera Borja segundos antes de lanzar una pregunta: "¿Quién no ha sentido alguna vez el amor con un bolero de fondo?".

"Mosco" es el "aparejador" del mosaico sonoro con el que se abre "La tarde que vi llover". El músico es fiel durante hora y media a los registros que definen el bolero, pero en los primeros siete minutos de espectáculo genera una fusión de creación propia con la samba, la bossa nova o el soul. "Contar con él era una de las prioridades porque uno de los puntos cardinales de este musical pasaban sí o sí por tener una base instrumental muy potente y, sinceramente, pienso que eso lo hemos conseguido", elogia Borja sobre un puzzle en el que igualmente destacan los cometidos de Aarón Castro, en las labores de caracterización, de Leandro González, en las labores de vestuario, de Dimas Cedrés, en la iluminación, de Vicente Ayala, como actor-colaborador en la parcela de sonorización, y de Lioba Herrera, que ejerce como ayudante de dirección de César Yanes.

La idea es que "La tarde que vi llover" gire por el Archipiélago y, de hecho, existe alguna que otra representación ya cerrada que solo está pendiente de ser anunciada. "Yo prefiero que sean las personas que han decidido confiar en nosotros las que anuncien dónde vamos a representar próximamente La tarde que vi llover", comenta Borja Lynch para evitar no pisar alguna nota de prensa que aparecerá en breve. Sobre el coste de esta aventura, el joven productor, que ya acumula tres propuestas escénicas de cierto calado en la agenda local, argumenta que "el presupuesto se nos ha podido ir un poquito de las manos a la hora de diseñar el atrezzo porque los porcentajes que tenemos las personas implicadas en la obra sobre las posibles ganancias es más o menos el mismo".

Marta (Mar) y Manuel (César) han vivido la felicidad de un matrimonio feliz -unido en la década de los 50- hasta que deciden subir al escenario, en una tarde de 1987, para ver en qué punto se encuentra esa relación. El desgaste emocional de la rutina se filtra en una visión retrospectiva en la que el pasado se une a un incierto presente a través de la música. Ahí es cuando surgen dos vidas alrededor del bolero.