Cristiano Ronaldo tuvo que abandonar el entrenamiento del Real Madrid en el Signal Iduna Park y encendió las luces de alarma en el club blanco horas antes del partido de vuelta de cuartos de final de Liga de Campeones contra el Borussia Dortmund.

Cristiano Ronaldo hizo una prueba en el coliseo del Borussia, como confirmó su técnico, Carlo Ancelotti, en rueda de prensa, y el resultado parece poco esperanzador para el Real Madrid.

El portugués, que no jugó en Liga el pasado sábado en Anoeta frente a la Real Sociedad, se retiró a los pocos minutos de iniciarse el entrenamiento con rostro serio.

Las molestias que arrastra en el tendón rotuliano de la rodilla derecha se reprodujeron cuando, tras el calentamiento, entró en contacto con el balón al cuarto de hora del comienzo de la sesión de trabajo. Sobre el césped, dialogó con uno de los fisioterapeutas del club y se retiró a los vestuarios.

Ancelotti no confirmó minutos antes su presencia en el equipo titular. La condicionó a las sensaciones que tuviese en el entrenamiento de hoy y admitió que tras el 3-0 a favor de la ida, no forzará a Cristiano Ronaldo a no ser que esté en plenitud para jugar.

Los 19 convocados restantes del Real Madrid se ejercitaron durante una hora en el escenario del partido, donde el año pasado fueron goleados en la ida de semifinales de Liga de Campeones (4-1).

Si Cristiano no se recupera a tiempo de su dolencia, Ancelotti tendrá que decidir entre dos opciones para sustituirle: Asier Illarramendi, si quiere dar más consistencia al centro del campo ante el juego de ataque de un Borussia Dortmund obligado a remontar, o la presencia de Isco Alarcón, titular en los dos últimos encuentros del Real Madrid.