Tenerife Norte

La Rambla resiste

Este pequeño núcleo, una de las primeras zonas habitadas de San Juan de la Rambla, hace bandera de su tranquilidad y necesita poco: un enlace más seguro con la TF-5, una venta y la estabilización de una parte del acantilado.
R.S.
5/abr/15 6:09 AM
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La Rambla resiste

E l núcleo de La Rambla, ubicado entre el barranco de Ruiz, la TF-5 y Las Aguas, fue una de las primeras zonas habitadas del municipio de San Juan de la Rambla. En la actualidad, apenas 90 vecinos residen en este balcón a 50 metros sobre el mar, un pueblito de los de antes que hace bandera de la tranquilidad. Sus vecinos resisten en un rincón que conserva algunas de las mejores cosas del pasado y que, pensando en el futuro, necesita poco: un enlace más seguro con la TF-5, una venta donde comprar lo básico para el día a día y, lo más complicado, la estabilización de parte del acantilado sobre el que se asientan la plaza vieja y varias casas. Un lugar donde la erosión natural es una seria amenaza.

En La Rambla, todos los vecinos se conocen. Aún comparten los productos de sus huertas o de los ratos de pesca; aún visitan a los enfermos, y aún se reúnen en el antiguo Tele Club, el Centro Cultural Rambla, para conversar, jugar a las cartas, ver un partido de fútbol o participar en algún curso o taller. El eje de toda la vida social de La Rambla es su centro cultural, un inmueble levantado bloque a bloque por los vecinos hace varias décadas. La vida de La Rambla, y también la muerte, están ligadas a su centro cultural, un lugar de reunión y convivencia que también se utiliza como cripta cuando toca dar el último adiós a algún vecino.

En el barrio hay poco, apenas un buzón de correos, dos pequeñas plazas, una histórica ermita que es de propiedad privada, un par de columpios, un escenario y el centro.

El tesorero del Centro Cultural Rambla es Jaime García Oliva, quien reconoce que los vecinos no piden grandes cosas porque el objetivo común es que el barrio no se transforme. Entre su listado de preocupaciones o peticiones, recuperar alguna de las ventas que existían, o mejorar el enlace de la carretera de acceso al barrio con la TF-5, "algo muy complicado, que tiene como solución ideal una rotonda". Además, preocupa, y mucho, la inestabilidad del acantilado sobre el que se asientan la plaza vieja y varias viviendas.

También es algo bastante complejo, pero los vecinos piden que se estudie la estabilidad del acantilado y se ejecuten algunas medidas para evitar que en el futuro pueda ocurrir alguna desgracia.

"Cuando celebramos las fiestas, y mucha gente se reúne en la plaza vieja, junto a la ermita, la verdad es que más de una vez piensas en la tragedia que podría ocurrir si eso se viene abajo", reconoce Jaime García.

El reciente fallecimiento de doña Rosario, la señora que se encargaba de abrir la ermita de la virgen para las misas y las fiestas, es motivo de tristeza y preocupación. El barrio aún no sabe si las puertas de su ermita, histórica y privada, volverán a abrirse con la facilidad de antes.

Este emblemático rincón de San Juan de la Rambla celebra en torno al 7 de octubre la fiesta de la Virgen del Rosario o la "fiesta del humo", un sobrenombre que tiene su origen en el uso de hachitos y lámparas de petróleo por parte de los vecinos de la zona alta que bajaban el risco para disfrutar de la celebración. A su llegada a La Rambla, el humo de aquellas antorchas se mezclaba con el de los braseros donde se asaba la carne.

LA RADIOGRAFÍA

Nombre y situación

La Rambla, núcleo también conocido como El Rosario, se ubica entre el barranco de Ruiz y la población costera de Las Aguas, en el término municipal de San Juan de la Rambla. Muy cerca del límite con Los Realejos. Estas tierras aparecen con el nombre de La Rambla o La Rambla de los Caballos en documentos de principios del siglo XVI.

Población

El Ayuntamiento ramblero cifra en 120 el número de habitantes de La Rambla, aunque vecinos de la zona señalan que en la actualidad apenas tienen residencia fija allí "unas 90 personas".

Reseña histórica

Este barrio es uno de los primeros núcleos poblados del municipio, y era ya famoso desde el siglo XVI por sus tierras fértiles y su abundante agua.

Servicios

La Rambla cuenta en la actualidad con muy pocos servicios y espacios públicos, apenas un buzón de Correos, un parque infantil, dos pequeñas plazas y un centro cultural. Tampoco hay asociación de vecinos y toda la vida social gira en torno al Centro Cultural Rambla, el antiguo Tele Club, donde funciona un pequeño bar.

Fiestas

A principios de cada mes de octubre, La Rambla celebra las fiestas de su patrona, la Virgen de El Rosario, también conocidas como la "fiesta del humo".