El incendio que desde el pasado jueves se mantiene activo en la Zona Media de Navarra, aunque estabilizado desde ayer y aún no controlado, ha aumentado la superficie quemada a entre 3.800 y 4.000 hectáreas, con un perímetro de 30 kilómetros, según las últimas mediciones efectuadas hoy.

Así lo han señalado fuentes del Gobierno foral, que han valorado la evolución de las circunstancias a lo largo del día de hoy ya que, pese a seguir sin estar controlado y registrarse varios pequeños rebrotes que han sido sofocados por los numerosos efectivos que trabajan en la zona, el incendio ya no es virulento y evoluciona de forma "favorable".

Esto ha permitido que a lo largo del día se haya retirado la segunda sección de la Unidad Militar de Emergencias que apoyaba en tierra a los Bomberos de Navarra, después de que la otra unidad de la UME que permanecía en la zona desde el jueves ya no haya realizado hoy estas labores.

En cualquier caso, permanecen y está previsto que continúen allí "un número importante de efectivos", a la espera de ser ayudados por el viento norte más fresco que se espera para esta noche.

En cuanto a las novedades, una nueva medición de la zona calcinada, en el área de Tafalla, ha elevado desde las 3.000 hectáreas y un perímetro de 12 kilómetros inicialmente calculados como afectados por el fuego, hasta los 30 kilómetros y entre 3.800 y 4.000 hectáreas quemados.

Además de Bomberos de Navarra y miembros de la UME, apoyados por medios aéreos, también han trabajado en el lugar personal del Guarderío Forestal del Gobierno de Navarra, voluntarios de Cruz Roja y DYA y vecinos de la zona que han aportado sus vehículos agrícolas para realizar cortafuegos siguiendo las instrucciones de los responsables del dispositivo.

El incendio es el de mayor en superficie en Navarra desde 1989, y afecta a terrenos situados entre las localidades de Artajona, Mendigorría y Añorbe, en el flanco oeste, y de Pueyo y AP-15 (Barásoain y Garínoain) por el este.

Son principalmente campos agrícolas de secano, huertas agrícolas de secano, huertas, matorral, encunares y robledales, y repoblaciones de pino, tanto alepo como laricio. En ningún caso ha existido riesgo para los núcleos urbanos de la zona.

Las llamas partieron de un matorral en la mediana de la autopista AP-15, en el kilómetro 54,500, y tuvieron su origen en una colilla según la investigación realizada por la Policía Foral.

Al respecto, y dadas las condiciones meteorológicas de altas temperaturas y terreno seco en buena parte de Navarra, el Gobierno foral ha reiterado hoy su llamamiento a la ciudadanía para que extreme la precaución, actúe con responsabilidad y evite cualquier actividad que pueda suponer un riesgo de incendio.

Así, ha informado de un conato de incendio ocurrido en Cordovilla y cuyo origen podría ser también una colilla arrojada desde un vehículo, según las primeras indagaciones.

En este caso las llamas han podido ser atajadas sin problemas gracias a la proximidad del parque Central de Bomberos de Navarra, y al hecho de haberse producido en un entorno urbanizado, lo que hubiera dificultado su propagación.