La borrasca registrada ayer en La Palma tuvo su mayor incidencia en la capital, con una intensa lluvia en poco espacio de tiempo que obligó a la protección de Maldonado, mientras que en el resto de la Isla se sucedieron los habituales desprendimientos en diferentes vías, con cortes de carreteras y una ligera nevada en el Roque de los Muchachos. Un día otoñal (de los de antes), sin viento.

El ayuntamiento capitalino decidió por la mañana cortar la circulación de vehículos desde el puente del barranco de las Nieves, en la Avenida Marítima, hasta Maldonado. Los imbornales no pudieron soportar la cantidad de agua de lluvia que llegaba desde la zona de La Encarnación y acabaron desbordándose a la altura de Las Explanadas.

El agua se desvió hasta el núcleo de Maldonado, con pequeñas inundaciones. Operarios municipales se encargaron de colocar sacas de diferente tamaño para formar una barrera provisional que permitiera, en la medida de lo posible, proteger la zona de viviendas en caso de registrar de nuevo lluvias intensas. La situación a mediodía era bastante más favorable, procediendo incluso a la apertura de la vía.

En el resto de la Isla, destacar que el Cabildo decidió cerrar las dos vías que habitualmente quedan inoperativas cuando llegan las lluvias: la carretera al Roque de los Muchachos, donde también había nieve, y el acceso a la Caldera de Taburiente por Los Brecitos por la crecida del barranco de Las Angustias. Se registraron desprendimientos en otras zonas de la red viaria, especialmente entre San Andrés y Sauces y Barlovento, en el Norte.

Como dato más favorable, señalar que La Laguna de Barlovento, el mayor embalse de Canarias, ha estado recogiendo hasta 15.000 pipas a la hora de agua de lluvia. Precisamente, en esta zona se registró ayer cerca de 100 litros por metro cuadrado (en concreto 96) durante la mañana, mientras que en San Andrés y Sauces se llegó a los 47 litros, 34 en Breña Alta, 26 en Santa Cruz de La Palma...